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«Muy pocos varietales en el mundo pueden producir vinos complejos; el Malbec pertenece a ese reducido club»

Con una gran fiesta en su bodega de Los Chacayes (Valle de Uco) François Lurton y su familia, celebraron los 30 años de permanencia en Argentina. En esta charla imperdible, habla acerca de las fortalezas del país, el futuro del vino, el Malbec y su lugar en el mundo.

En la voz de Francois resuenan el agradecimiento a esta tierra y las decenas de anécdotas, que se desgranan una a una en su fluido español con marcado acento francés. En cada cosa que dice, se nota lo mucho que sabe del mercado del vino en el mundo. Su familia ha estado 200 años en esta industria, y gran parte de lo aprendido se lo debe a su padre, André, con quien empezó a trabajar desde muy joven.

Ni bien terminó sus estudios y tras una breve experiencia en Champagne, François Lurton se hizo cargo de la distribución de los vinos de la familia. Ya por entonces el joven François daba cuenta de una dedicación y conocimiento sorprendentes: durante los 10 años que se dedicó a esta misión logró multiplicar por cinco la facturación de la empresa familiar.

A la Argentina llegó junto a su hermano Jacques en 1987, y a Los Chacayes, arribó tras una aventura junto a Nicolás Catena. De aquello han pasado 30 años.

«Muchos años pasaron, fue una aventura grande para nosotros, llegamos aquí como socios de Nicolás Catena para crear un proyecto de vino para el mercado nacional, se llamaba Lurton y se había hecho para competir con el entonces exitoso Valmont, pero no funcionó. ¿Le dije entonces a mi hermano Jacques «por qué no creamos nuestro proyecto?, Argentina tiene gran potencial de crecimiento » recuerda.

Así fue como en 1995 buscaron un lugar al pie de la montaña, y después de andar mucho llegaron a los Chacayes, nombre que registraron y que varios años más tarde cedieron a los demás productores de la zona para convertirlo en una Indicación Geográfica (IG).

«Casi toda esta tierra pertenecía a una sola persona, el señor Morales que tenía 20.000 hectáreas de aquí hasta Chile. Nosotros compramos 200 hectáreas e implantamos 150; teníamos una finca de 100 hectáreas en Barrancas, pero la vendimos. Hoy además de lo que producimos compro uva de los vecinos» relata haciendo un breve resumen de tres décadas.

¿Cómo les afectaron los vaivenes económicos de Argentina?

Encontramos plantas diferentes, problemáticas diferentes en el clima, lo relacionado a los insectos y enfermedades criptogámicas, la inversión que tuvimos que traer hasta aquí, la problemática de la devaluación, la dificultad de importar barricas, todo eso lo hemos pasado.

Pero cuando me preguntan los periodistas, yo siempre digo, pertenezco a una familia que se dedicó 200 años a la vitivinicultura y hemos pasado guerras, varias devaluaciones del franco, no una pequeña inflación, y siempre hemos vivido de la vitivinicultura. Así que no me preocupo.

¿Qué otras cosas, además de Malbec, cree usted que tiene Argentina para ofrecer?

En lo personal me volqué a la plantación de Pinot Gris, soy el principal productor de esta variedad en Argentina, con 42 hectáreas; también implanté Sauvignonasse una variedad italiana que produce vinos blancos de gran calidad; prefiero esa variedad al Torrontés o al Chardonnay, Argentina no es un país de Sauvignon Blanc, porque aquí no se da bien, este es un clima continental, no Mediterráneo como dicen algunos.

¿En los tintos, qué se da mejor?

Entre los tintos me parece interesante el Cabernet Sauvignon de Argentina lo prefiero sobre el de Chile, tiene más fruta y menos pirazinas. Sin embargo, el Malbec sigue siendo mi preferido, Hay pocos vinos monovarietales en el mundo con la capacidad para desarrollar, por sí solos, vinos complejos; el Malbec pertenece a ese exclusivo club, integrado por muy pocos.

¿Qué significa el nombre «Piedra Negra»?

Por el primer vino que creamos; la gente del Norte argentino dice «vivo en la piedra negra» refiriéndose al pie de la montaña. En el Manzano Histórico mucha gente dice lo mismo; son zonas volcánicas donde la piedra es gris.

¿Cuáles son las ventajas de Argentina en comparación a otros países del mundo?

No dependemos mucho de la exportación: el encanto de Argentina es su mercado interno. En cuanto a exportaciones, Argentina ingresó ya en el pequeño grupo de países productores de vinos de gran calidad. Europa sigue teniendo la posición de líder en exportaciones, y con la disminución de su consumo interno, van a estar mucho más agresivos en exportación y eso hará más difícil para los países de América del Sur ingresar en los mercados.

¿Cómo piensa Francia resolver los problemas que tiene en su baja de consumo de vino?

Las soluciones allá son más lentas; una de las soluciones que se buscó, generando un gran avance, fue volcarse hacia los vinos orgánicos por la gran demanda del mercado europeo, al igual que Italia. La otra ventaja que aún tiene Europa es que los consumidores no quieren comprar productos que hayan generado huella de carbono; por ejemplo, hace 10 años atrás, los europeos compraban fruta chilena fuera de estación; eso se terminó. Alemania dejó de comprar vinos de otros lugares del mundo. El único país que sigue comprando vino de países de Sudamérica es Inglaterra que ya no está dentro de Europa, pero no sé cuánto tiempo durará. El futuro del vino de argentino diría yo, está en la mayor exploración de los mercados sudamericanos.

¿Qué piensa de los vinos con bajo alcohol o desalcoholizados?

Un vino no es un vino sin alcohol. Nosotros elaboramos un vino con bajo alcohol y la venta no funcionó. Desarrollamos un Sauvignon Blanc para ciertos mercados, hay que estar preparados por las dudas.

Usted siempre ha elaborado más blancos más que tintos, ¿previó que se venía la baja en consumo de tintos en el mundo como está sucediendo hoy?

¡Siempre me gustaron más los blancos! ¡No entiendo por qué los argentinos que son tan italianos toman tanto tinto! yo creo que esto va a pasar también aquí, pasó en Francia, cada vez toman menos tinto y rosado, y se van al blanco, que hoy es un vino de gran calidad, la uva madura más tiene más dulzor, menos acidez, ya no usa tanto azufre. Entonces la gente se vuelca más hacia esos vinos frutados y frescos.

¿El futuro de vino entonces está en los blancos con menos alcohol?

Sí, eso ya está pasando y el blanco mantendrá esa posición y crecerá más y más.