Por Gabriela Malizia
Bistró Chandon volvió a mover sus fichas en la escena local. La bodega de Agrelo dio un paso más en su evolución gastronómica proponiendo un dinamismo muy actual: un menú pensado desde el formato de platitos para que cada comensal arme su propio juego de maridajes y descubra a qué sabe el invierno en Luján de Cuyo.
La cocina del producto: estación, técnica y libertad para maridar
Hace tiempo que las grandes casas vitivinícolas entendieron que el maridaje estricto de tres pasos prefijados ya no es la única respuesta a la hora de comer en una bodega. El comensal de hoy busca explorar, probar, compartir y adueñarse de la mesa. Interpretando esta tendencia de consumo con elegancia, la carta invernal del Bistró Chandon plantea una secuencia de porciones medianas donde los ingredientes de temporada mandan.
Hay una sensibilidad especial por poner en valor la huerta local y los productos regionales trabajados con técnica refinada:


- Frescura y textura: Despunta una impecable burratina con hierbas de la huerta y pickle de granada, seguida por la trucha curada que encuentra contrapunto fresco en una leche de tigre con mandarina tostada, o un sutil tartar de remolacha y naranjas con mascarpone.
- El confort del frío: Pensando en la cocina de refugio que pide la temporada, la carta ofrece bocados de gran intensidad como el crocante de cordero, los rolls de conejo envueltos en masa philo, unas brochettes de cerdo con salsa oriental y una alternativa vegetal muy lograda: falafel de choclo con labneh.
- Cierre goloso: Para el final, la cocina propone dos caminos contrapuestos pero seductores: peras pochadas con arena de azúcar mascabo y helado de nuez, o un potente lingote de chocolate al 70% realzado por un brioche de naranja y caviar de aceite de oliva.


Todo este abanico sensorial se articula con la posibilidad de pedir las distintas etiquetas de la casa por copa (desde $6.000), permitiendo experimentar cómo interactúan la acidez, el carbónico y la estructura de cada espumante según el plato elegido.
Para quienes prefieren la contención de una propuesta guiada y estructurada, la casa mantiene el Menú Casa Chandon ($85.000), que integra tres platos fijos a elección, postre, café y dos copas seleccionadas de la casa.
Mística entre cavas subterráneas y el encanto de Agrelo
Comer bien en Mendoza es solo la mitad del viaje; la otra mitad la hace el paisaje y la posibilidad de sumergirse en la historia de quienes interpretaron el potencial de nuestros suelos antes que nadie.
Para acompañar la mesa, las experiencias de enoturismo de Chandon continúan marcando el pulso en la zona. La propuesta oscila entre la Visita Clásica ($34.000), pensada para repasar los secretos del método tradicional y degustar tres etiquetas emblemáticas, y la Visita Premium ($45.000). Esta última es, quizás, la opción más íntima para los amantes del vino: un recorrido que incluye el descenso a la cava subterránea de la bodega y una cata guiada de cuatro etiquetas maridadas con pequeños bocados diseñados por la cocina.
Chandon revalida su vigencia en el mapa enogastronómico mendocino: un espacio donde el lujo no está en la pompa, sino en la precisión del sabor, la calidez del servicio y esa inigualable sensación de ver caer la tarde sobre los viñedos con una copa helada en la mano.
A la libreta (Ficha Técnica para el visitante):
- Lugar: Bistró Chandon – Agrelo, Luján de Cuyo, Mendoza.
- Horario: Lunes a lunes, únicamente al mediodía (se sugiere reserva con anticipación).
- Platitos a la carta: Desde $15.000 a $33.000.
- Menú Casa Chandon: $85.000 (3 pasos + postre + 2 copas de espumante).
- Menú Infantil: $34.000.
Notas relacionadas: Chic y plural, así es la propuesta de Bistró Chandon para la temporada otoño- invierno – El Triunfo de Baco



