En la cantina La Gloria en Chacras de Coria, con una divertida cena entre colegas y amigos, el viticultor Luigi Perocco y su esposa y socia, la arquitecta Leticia Núñez, presentaron Sotavento, una nueva línea de vinos conformada por sus blends Maestre y sus varietales Contramaestre, que tiene una impronta muy personal
Sotavento, hacia dónde va el viento
Luigi proviene de una familia veneciana de navegantes y, desde niño, heredó de su padre el amor por los barcos y la navegación. En el término Sotavento encontró la esencia de lo que deseaban transmitir: seguridad en el rumbo y fuerza que orienta.
Para Leticia, los puertos y su estética siempre fueron fuente de fascinación. Juntos desarrollaron un lenguaje compartido, en el que la navegación se transformó en metáfora del proyecto.

Luigi es ingeniero agrónomo, especializado en viticultura y enología. Estudió en Mendoza y en distintas regiones del mundo, como Estados Unidos, España e Italia. Su experiencia le permitió unir conocimiento técnico y sensibilidad hacia la vid. Leticia es arquitecta, formada en un universo de diseño, cultura y viajes. Cada uno aportó una mirada distinta que se materializó en un proyecto común: vinos elegantes que son presente y destino.
Leticia Núñez creció entre viñedos, montañas, arquitectura, colores y los vinos de colección que su familia guardaba como pequeñas obras de arte. De su madre heredó la sensibilidad estética y la pasión por los espacios con alma; de su padre, la curiosidad incansable, el pensamiento crítico y un gran respeto por la cultura del vino.
Son muy interesantes las etiquetas, realizadas por el estudio Arena- Bahamonde, donde se destacan las líneas, que hacen alusión a lo acuático. En la presentación hablamos con Luis para conocer de primera mano la historia.
Bueno, Luigi, llegó por fin el primer vino propio y con tu mujer como socia ¿Cómo arrancó esto?
Mirá, la verdad es que arrancó en el 2019. Esa vendimia tuvimos una noticia de un acontecimiento muy bonito en nuestras vidas y la idea fue conmemorar ese evento con un vino para que quedara para toda la posteridad.
¿Tenían algo propio en aquel momento? ¿viñas?
No, no teníamos nada. Sí la idea y las ganas de hacerlo. Teníamos el conocimiento también. Mi esposa es arquitecta pero es una buena conocedora de vinos. Así que colaboró muchísimo con el proyecto. Leticia ha trabajado muy fuerte es aprobar y desaprobar los cortes. ¿Viste cómo es esto? Uno hace el diseño de los cortes y después de pasar uno o dos días, volvés a probar los vinos. Así va diciendo, este sí, este no, este sí, este no, hasta que llegás al que te gusta.
¿Coinciden los dos en los puntos?
Normalmente sí. Como siempre las mujeres dan la decisión final (ríe)

¡Cómo es el tema del viñedo? ¿De dónde vienen estas uvas?
Mirá, el vino con el que arrancamos todo es un Malbec de una zona que a mí me encanta, que es El Peral, me gusta mucho por el tipo de fruta, la concentración, la elegancia que tienen esos vinos. Compré a un buen conocido, un muy buen productor, que trabaja de una forma elegante y espectacular los viñedos. Y a su vez también compré un poquito de Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon y con eso nacieron los dos primeros vinos, que fueron blends: Maestre Malbec, Cabernet Sauvignon y un toque de Cabernet Franc, y Maestre Malbec – Cabernet Franc.
¿Hay una gama de entrada?
Sí justamente tenemos el Malbec del Peral, que está en la línea Contramaestre, que es el entry, un Cabernet Franc y una Garnacha Rosada.
¿Cuánto has elaborado en total hasta ahora?
Lo que está fraccionado, son 8000 botellas entre los 5 vinos y, bueno, el resto está en crianza.
¿Y cómo es el movimiento comercial de Sotavento? ¿Dónde se lo puede encontrar?
La parte comercial ya está desarrollada, estamos ahora poniendo en funcionamiento el plan y la estrategia. Por eso es el lanzamiento de hoy. Para encontrarnos rápido, lo mejor es Instagram, próximamente va a estar también la página web. También estamos trabajando con Aldo Graziani como distribuidor para Buenos Aires y otro distribuidor que está acá en Mendoza y va a hacer todo el resto del país.
¿Son vinos destinados a vinoteca o más a canal de botella abierta?
En ambos; sí podemos decir que son vinos súper gastronómicos, fáciles de beber y que no desafian los gustos establecidos. Es poco técnico como lo voy a explicar, es más sentimental. Pero la idea es justamente que sean vinos que a todos nos lleguen, que a todos nos despierten algo, alguna emoción, algún recuerdo. Y justamente la parte gastronómica es muy importante para nosotros los argentinos.
¿Por qué te enfocaste más en tintos ahora que la moda y la tendencia va hacia a los blancos?
Es una excelente pregunta y vos sabes que a mí personalmente me gustan más los vinos blancos y rosados de toda la vida. Pero en el año 19 justamente encontré estas variedades, estas fincas que me sorprendieron y es por eso que arranqué con los tintos. En el 21 apareció esta garnacha rosada que estamos probando. Ahora sí tenemos proyectos en desarrollo de vino blanco también.
¿La primera cosecha fue la 2019 en todos los casos?
La primera de los Maestre fue 2019, en 2020 sacamos el Contramaestre Malbec, en el 2021 la garnacha y en 2023 el Cabernet. Así sucesivamente.
¿Por qué se llama Sotavento este proyecto?
Tengo dos pasiones. O varias, en realidad. Pero dos principales. Una es los vinos y la otra es la navegación a vela. Sotavento significa «hacia dónde va el viento» en términos náuticos. Y es hacia dónde va el futuro, hacia donde vamos a ir nosotros. Por eso se llama Sotavento y todos los nombres son alegóricos, por supuesto, a la navegación.

