En una industria donde las fluctuaciones térmicas, las vibraciones del camino o una pequeña falta de hermeticidad pueden alterar meses de trabajo enológico, el transporte deja de ser un costo de distribución para convertirse en un factor crítico de calidad.
Con su casa central estratégicamente ubicada en Mendoza y una red de nodos conectada con los principales corredores productivos y de exportación del país, Transportes Messina marca la diferencia en el mercado de la carga vitivinícola.
Desde soluciones avanzadas para vino fraccionado y granel hasta trazabilidad inteligente mediante sensores IoT e inteligencia artificial, conversamos con Eugenia Messina sobre el despliegue técnico, la capacitación de personal y la infraestructura flexible que posicionan a Messina a la vanguardia del transporte enológico en Argentina.
–El vino es un producto vivo y sensible a factores climáticos durante el traslado. ¿Con qué tecnología y equipamiento cuenta la flota para garantizar la estabilidad térmica y la integridad del vino, tanto fraccionado como granel, desde que sale de la bodega hasta que llega a destino?
Entendemos que transportar vino no es mover carga general; es trasladar el trabajo de mucho tiempo de una bodega y un producto vivo que sufre ante el choque térmico y las vibraciones. Por eso, en Messina abordamos la protección de la carga desde dos frentes: el control de temperatura y el cuidado dinámico en ruta.
Para vino fraccionado (botellas y cajas terminadas):
- Unidades Reefer de alta precisión: Disponemos de semirremolques y contenedores refrigerados con motores frío/calor autónomos capaces de estabilizar la temperatura en el rango óptimo (habitualmente entre 12 °C y 16 °C), aislando la carga de las temperaturas extremas de la llanura o los pasos cordilleranos.
- Aislamiento pasivo multicapa: En operaciones con furgones térmicos convencionales, implementamos mantas térmicas e Isoliners de aluminio multicapa, lo que neutraliza la radiación solar directa y los picos de calor en paradas intermedias.
- Suspensión neumática integral: Toda nuestra flota troncal opera con suspensión neumática, lo que amortigua el impacto del asfalto, evita el estrés físico del vino, cuida sus sedimentos y protege las botellas de microfisuras.
Para vino a granel:
- Flexitanks con barrera EVOH: Instalamos bolsas herméticas de última generación dentro de contenedores, con barreras de etileno-vinil-alcohol (EVOH) que evitan la permeabilidad de oxígeno y la oxidación, complementadas con mantas térmicas perimetrales.
Todo esto está respaldado por sensores IoT y Data Loggers que viajan dentro de la carga, registrando temperatura y humedad relativa en tiempo real con alarmas automáticas vinculadas a nuestra central de operaciones.

–La vitivinicultura ya no es exclusiva de Cuyo; hoy abarca desde el Norte Argentino hasta la Patagonia, con frentes de salida centrales hacia el Atlántico por Buenos Aires y hacia el Pacífico a través de los pasos cordilleranos a Chile (como San Antonio o Valparaíso). ¿Cómo está articulada la red federal de Messina para conectar estas diversas regiones productoras con los principales puertos internacionales y centros de distribución del país?
Articulamos el país a través de un modelo de nodos multirregionales estratégicos. No operamos con viajes aislados, sino con una red de bases operativas propias que actúan como pulmones de consolidación, almacenamiento y despacho aduanero:
· Mendoza (Casa Central): Nuestro nodo neurálgico sobre la Ruta Internacional 7. Con un predio de 120.000 m² y más de 30.000 m² cubiertos, consolidamos la producción de Cuyo y gestionamos la aduana y transferencia hacia el corredor bioceánico.
· Tucumán: Un hub histórico para Messina que concentra y agrupa el flujo vitivinícola de los Valles Calchaquíes y el Noroeste Argentino, integrándolo de manera directa con las arterias nacionales.
· Buenos Aires: Base metropolitana clave para la distribución en los principales centros de consumo masivo y la entrega directa en las terminales del Puerto de Buenos Aires y Dock Sud con destino al Atlántico.
· Santiago / San Antonio (Chile): Nuestra filial transandina cuenta con oficinas para despachos aduaneros y parqueadero propio para la custodia y pernocte de flota, garantizando una salida fluida hacia los puertos del Pacífico (Valparaíso y San Antonio).
Seguridad y servicios flexibles
–La visibilidad del viaje es clave para la tranquilidad del cliente. ¿De qué manera la bodega o el distribuidor pueden monitorear el estado y la ubicación de su carga en tiempo real a lo largo de las distintas rutas del país?
Hoy la información viaja a la misma velocidad que la carga. Transformamos la trazabilidad en una herramienta de gestión mediante tres capas integradas, tenemos IA aplicada para cada proceso de nuestro viaje.
- Torre de Control Activa y Plataforma de Clientes: Nuestra central de monitoreo opera 24/7 siguiendo el cumplimiento de rutas y ventanas horarias, mientras que el cliente puede acceder a una plataforma digital para verificar la posición exacta de su envío.
- Telemetría e IoT Ambiental: Monitoreamos tanto el vehículo como la atmósfera de la carga. La telemetría nos transmite el estado del equipo de frío y el combustible, mientras que los sensores internos miden variaciones térmicas, humedad e incluso aceleraciones o impactos bruscos.
- Geocercas dinámicas: Si una unidad se aparta del corredor autorizado o realiza una detención no programada, el sistema genera alertas rojas inmediatas.

–En un contexto competitivo para la industria vitivinícola, la eficiencia operativa es prioritaria. ¿Qué soluciones de consolidación de carga o servicios depósitos/almacenamiento ofrecen para optimizar los costos logísticos de las bodegas, ya sean boutique o de gran escala?
Diseñamos esquemas flexibles para que el cliente transforme costos fijos en variables, optimizando cada metro cúbico transportado.
La primera es la consolidación de Carga (LTL – Less than Truckload): Para bodegas boutique o partidas acotadas que no completan un camión (FTL), ofrecemos consolidación paletizada. Cada bodega paga exclusivamente por el espacio que ocupan sus pallets, accediendo a frecuencias fijas y regulares.
Asimismo, nuestros más de 30.000 m² cubiertos en Mendoza, sumados a las bases de Buenos Aires y Tucumán, permiten unificar stock cerca del origen o del destino. Brindamos resguardo nacional y aduanero tanto para insumos secos (botellas, cajas, corchos) como para producto terminado, agilizando el despacho aduanero directo.
Trato diferencial para la botella
· Manejar insumos y producto terminado en la industria del vino exige un trato diferencial. ¿Qué capacitación o protocolos específicos cumple el personal de Messina para evitar roturas o mermas y asegurar que la presentación del producto llegue impecable al punto de venta?
Sabemos que la botella de vino va directo a la góndola o a la mesa de un restaurante en el exterior; cualquier etiqueta manchada, cápsula rayada o caja deformada arruina la percepción de la marca. Por ello, nuestro personal se rige bajo normas de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y protocolos específicos de la industria:
- Ingeniería de Estiba y Trinca: Capacitamos a los maquinistas de autoelevadores en el manejo suave de pallets de alta gama. En el furgón se aplican fajas de sujeción, barras de contención y dunnage bags (colchones de aire) que bloquean la carga e impiden que el peso del viaje deforme las cajas inferiores ante aceleraciones o frenadas.
- Choferes como Operadores Técnicos de Frío: Nuestros conductores están entrenados en protocolos de pre-enfriamiento de caja (para evitar el choque térmico al cargar en bodega), control continuo del equipo autónomo y resolución inmediata ante alarmas del sistema.
- Protocolo de «Olor Neutro» e Inspección Sanitaria: El corcho y el empaque absorben olores con gran facilidad. Messina prohíbe de forma estricta que las unidades destinadas a vino hayan transportado agroquímicos o cargas con olores residuales. Cada furgón pasa por inspección previa para garantizar secado total, estanqueidad contra polvo o agua y desinfección.





