El fenómeno de El Niño ha comenzado a hacerse sentir con fuerza en los oasis productivos de Mendoza. Tras un período prolongado de sequía y restricciones hídricas, las precipitaciones registradas durante el inicio de la primavera han superado ampliamente las medias históricas locales, marcando un octubre atípico con tormentas intensas y caída puntual de granizo.
Si bien las abundantes lluvias y las copiosas nevadas invernales en cordillera aseguran una importante recarga en las cuencas de los ríos y acuíferos —noticia clave para el riego—, el agua llegada desde el cielo plantea severas complicaciones operativas y sanitarias en el llano.

Super Niño: los principales riesgos en la finca
Especialistas del INTA y de las principales zonas productivas (Valle de Uco, Zona Este, Primera Zona y Sur provincial) coinciden en que la combinación de humedad persistente y temperaturas templadas configura un ambiente ideal para la aparición de hongos y afecciones del órgano verde.
Alerta por enfermedades criptogámicas
- Peronóspora (Plasmopara viticola): La presencia de agua libre sobre la brotación activa y temperaturas superiores a los 10 °C desencadena las condiciones para la infección primaria.
- Podredumbre gris (Botrytis cinerea): La acumulación de humedad en el racimo durante la floración y el posterior envero incrementa sensiblemente el riesgo de Podredumbre de la uva.
- Oídio (Uncinula necator): Aunque prefiere climas secos con alta humedad relativa, las fluctuaciones térmicas tras las lluvias generan condiciones propicias en zonas con baja ventilación del follaje.

Dificultades logísticas y operativas
- Anagamiento en suelos pesados: En sectores con prevalencia de suelos arcillosos o francos (como Agrelo, Luján de Cuyo, Lavalle y sectores de Maipú y el Este), el barro acumulado impide el ingreso de la maquinaria agrícola (tractores y pulverizadoras) en el momento justo para realizar las aplicaciones de productos fitosanitarios.
- Pérdida de residualidad de curaciones: Las lluvias frecuentes «lavan» los tratamientos protectores, obligando a los productores a acortar los intervalos de aplicación y aumentando sustancialmente los costos de producción.
Estrategias de manejo agronómico y enológico
Frente a la lección que dejó la temporada 2015/2016 —marcada por un Niño severo que afectó fuertemente los rendimientos y la calidad—, las bodegas y productores vitícolas están implementando medidas preventivas rigurosas:

Perspectivas de cara a la Vendimia
El Poder Ejecutivo provincial, junto con la Cámara de Senadores de Mendoza, avanza en el proyecto para declarar la emergencia hidrometeorológica, buscando activar partidas y obras de contingencia en colectores aluvionales y defensas.
A nivel de calidad y mercado, si bien la temporada requerirá mayor inversión por hectárea en mano de obra y productos fitosanitarios debido a El Super Niño, una gestión agronómica minuciosa permitirá mantener el estándar de sanidad necesario para obtener vinos de alta gama. La clave de los próximos meses (noviembre a febrero) estará puesta en la capacidad de respuesta rápida de los equipos agrícolas y el monitoreo permanente del clima.
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