Finalmente el hechizo del alemán Alexander Zverev se rompió este año durante Rolland Garros, cuando ganó el título en la Philippe Chatrier. El tenista que más años se mantuvo entre los primeros cinco del mundo, y a cuyas manos se habían negado los grandes trofeos, en la primera etapa gracias al «big 3» y luego por culpa de Alcaraz y Sinner, acaba de ganar el US Open.
Y lo hizo nada más y nada menos arrebatándole el triunfo a un difícil Ben Shelton que había batido nada menos que al ex campeón del abierto de los Estados Unidos, Carlos Alcaraz.
Lo que hace grande a Zverev
Zverev viene jugando un tenis increíble, más agresivo y prolijo; con más subidas a la red y un mayor de porcentajes de primeros saques. En la final ganó los dos primeros sets, el primero de forma holgada, el segundo en tie break, perdiendo el tercero ante un ilusionado Shelton, también gran sacador y con una infernal derecha que viaja rapidísimo.
Sin embargo, el alemán logró imponerse nuevamente en el cuarto set quedándose con el trofeo y un cheque de 5,5 millones de dólares.

Con el triunfo de Zverev, y la salida de Novak Djokovic en primera ronda (fue vencido por el argentino Mariano Navone) se rompen 25 años de hegemonía del emblemático Big 3, compuesto por Djokovic, Federer y Nadal.



