En el corazón de Lunlunta, Maipú, una antigua bodega de 1904 construida por el inmigrante italiano Gey Ignacio, está recuperando su alma. Tras haber funcionado como guarda de vinos hasta 2017, este edificio de construcción tradicional ha sido adquirido para dar vida a un ambicioso proyecto: Iserá.
Más que una palabra, Iserá representa el espíritu de la alquimia. El proyecto nace de una alianza estratégica entre cinco socios mendocinos, un socio inversor de España y el maestro destilador Matías Ojanguren, bajo la dirección técnica de Caro Hoyos (enóloga y Master Distiller). La necesidad era clara: el mercado de bebidas fermentadas y destiladas a terceros está en plena expansión y la infraestructura actual ya no es suficiente.
Iserá tiene como objetivo consolidarse como un aliado clave para las PyMEs, permitiendo producciones pequeñas (desde 500 litros) que las grandes plantas industriales suelen rechazar.
El boom del vermut: crecimiento del 100%
La demanda de servicios de destilación para terceros ha experimentado un salto exponencial. Entre 2024 y 2025, la producción de vermut aumentó un 100%, pasando de 100.000 a 200.000 litros anuales sólo en Mendoza.
Según las estadísticas hasta enero del 2025 existían 90 marcas de vermut en Argentina, hoy se estima que son prácticamente el doble.
Esta bebida, además, ofrece a los productores una alternativa de salida a terceros mercados, ya que no tiene aranceles de exportación desde el año 2021.

Este crecimiento no sólo obedece a la necesidad de los productores de diversificar, dada la caída en el consumo de vino, sino también en la posibilidad misma que ofrecen los macerados, con miles de combinaciones diversas. «La variabilidad es enorme, porque los componentes, vino más botánicos, dulzor, color, son tantos, que dentro de uno de ellos podés crear grandes diferencias, no es lo mismo si usás un vino moscatel o un Sauvignon blanc, eso genera un perfil diferente, si vas a los botánicos, manzanilla, canela, especias, son infinitas, y al cambiar gramajes de botánicos ya lográs un perfil nuevo, es un universo infinito» explica Caro.
Diversificación y tradición: whisky, bitter y grappa
Mientras que el boom del Gin post-pandemia se ha estabilizado, dejando en pie solo los proyectos más sólidos, el vermut y los aperitivos amargos (bitters y fernet) lideran la tendencia actual.
«Queremos reflotar la tradición mendocina», explican sus fundadores. Para ello, están instalando un alambique de cobre de 1000 litros y uno específico para grappa, buscando diversificar hacia el whisky y los destilados vínicos.
Diferencia entre vermut y bitter
Muchos se preguntan cuál es la diferencia entre estos dos macerados de moda. Caro Hoyos explica que el vermut lleva obligatoriamente 75% de vino en su receta. Debe tener una maceración de botánicos con 15% de alcohol, mientras que un bitter no contiene vino, es 100% una maceración de botánicos en alcohol destilado, y principalmente debe tener hierbas que generen el gusto amargo, típico del fernet o del campari.
El bitter legalmente puede tener desde 0,5 hasta 53% de alcohol, pero generalmente los bitter rojo tiene 28 grados y el fernet 40 a 45 grados. En cambio, el vermut está entre los 15 y los 17 grados como indica la ley.
Educación y experiencia: mucho más que una destilería
Iserá no será solo un centro de destilación. El espacio está siendo transformado para ofrecer:
- Gastronomía y Eventos: Un entorno que combina historia y modernidad.
- Capacitaciones: Cursos especializados para la nueva generación de destiladores.
- Ciclo «Destilando Verdades»: A través de la cuenta de Instagram
@caro.distiller, se realizan encuentros quincenales (miércoles 19:30 hs) para desmitificar y educar sobre el mundo de la destilación.
El desafío PyME y el futuro próximo
Con costos de producción competitivos (una botella de costo promedio ronda los $3.000 – $3.500), el objetivo de Iserá es ofrecer un servicio integral: desde el desarrollo del líquido hasta la provisión de insumos secos (botellas y tapones), facilitando el camino a los pequeños emprendedores que hoy enfrentan dificultades de acopio y precio.
La obra se encuentra en su fase final y se estima que para mediados de 2026 el complejo estará funcionando a pleno rendimiento, integrando la mística de una bodega centenaria con la innovación de la destilación de vanguardia.

