Con el reinicio de los vuelos internacionales, los turistas de Brasil y Chile se sumarán hasta que termine el año a las interminables filas de argentinos que eligieron Mendoza como destino, en especial las bodegas, muchas de las cuales tienen copadas sus reservas hasta 2022. Reacomodamiento de precios de precios y búsqueda de personal, entre los principales temas de agenda del enoturismo post-pandemia.

Con menos restricciones desde el inicio de la pandemia que otras grandes urbes argentinas, Mendoza y especialmente, los caminos del vino, tuvieron la bendición de ser la meca del turismo nacional, que la eligió como turismo de lujo (por la merma de los viajes al exterior). Muy bien posicionada con el turista nacional, con el reinicio de los vuelos internacionales – en especial por la  ruta Mendoza – San Pablo- se espera la llegada de “una horda de brasileños” deseosos de gastar reales en Malbec y carne argentina, y hay buenas expectativas de ingreso de vecinos trasandinos.

De hecho algunas empresas que tenían reservas pendientes de extranjeros desde antes de la pandemia, como Casa de Uco donde fueron flexibles al momento de las cancelaciones, además de recibir nuevos turistas están retomando sus itinerarios. “Todo dependerá de los vuelos, pero ya contamos con muchas reservas de extranjeros para fin de año” reveló Florencia Amaya Sales & Marketing Manager Casa de Uco, que para esta temporada ofrece opciones de alojamiento con desayuno, o media pensión o pensión completa. Los valores van de usd 45 (visita con degustación) a usd 600 la habitación.

Julia Zuccardi, a cargo de Turismo y Hospitality en Santa Julia y Piedra Infinita, ha visto con agrado cómo las reservas – en particular para la lujosa bodega de San Carlos-  están prácticamente agotadas hasta fin de año. “Mendoza en la pandemia se posiciono a nivel nacional, la gente que viajaba al exterior descubrió Mendoza y seguirá viniendo. Para recibir al turismo internacional ahora nos tenemos que reestructurar porque se suma a lo que ya tenemos y la demanda está siendo muy alta. En el camino mucha gente decidió cambiar de rumbo, estamos buscando personal, armando nuevamente equipos para trabajar al 100%. Camareros es lo que más se busca, y tratamos que sea gente del lugar y hay que capacitar” reveló.

De hecho la mayor parte de las bodegas  con restaurante consultadas por este medio, están reclutando personal de servicio, camareros, bacheros y personal de cocina.

Sumar personal es una constante. Desde el área de Hospitalidad y Turismo Bodega Kaiken explicaron que esperan el doble de reservas por la llegada de extranjeros hasta fin de año; “Sumamos una guía de turismo; estamos comprando más copas, vasos y demás ítems necesarios para recibir más turistas. Incluso vamos a sumar un horario más de visitas a las 18,00 hs a partir del 26 de noviembre”.

 

Ampliar la oferta de actividades y horarios es la otra constante en bodegas. María Marta Guisasola encargada de Turismo y Hospitality en Bodega Renacer señaló que se incorporaron nuevos días y horarios de atención, desde el 1 de octubre abriendo los siete días de la semana,  “además de nuevas propuestas en el restaurante como picnics, callejón de fuegos y menú ligero que se sumaron a los menús de dos, tres y cinco pasos que veníamos trabajando desde siempre. En las próximas semanas estaremos sumando nuevas experiencias como un recorrido por las bodegas de calle Brandsen en bicicletas y retomaremos el recorrido de nuestra finca a caballo con su posterior degustación” adelantó. “Tenemos muy buenas expectativas. Los fines de semana siempre estamos «sold out» y ya se empieza a ver mucho movimiento a lo largo de la semana completa. Creemos que con la llegada del turismo extranjero se incrementará aún más la cantidad de visitantes en los días de semana”.

 

Desde bodega Los Toneles, Melisa Millán a cargo de Hospitalidad y turismo comenta que se ampliaron los horarios de visitas y capacitan al personal para refrescar el portugués. “Sumamos actividades al área de turismo, para ofrecer una variedad más amplia en las experiencias y que suelen ser más del interés del turista extranjero” comentó ante una expectativa alta, apoyada en las altas cifras de consultas y reservas de brasileños.

Pero no sólo Mendoza espera una alta demanda en bodegas; desde Salta Connie Bearzi, responsable de Hospitalidad de Bodegas Colomé y Amalaya reveló que están alcanzando ocupaciones entre el 50 y 70% y estiman un lleno total en los próximos meses. “Ajustamos nuestras propuesta para visitas por el dia con la creación de un programa completo que incluye visita a la bodega, degustación, almuerzo y visita al Museo James Turrell, adicionalmente  implementamos un nuevo motor de reservas online para poder hacer frente a la demanda y hacer la reserva má sencilla” comentó.

 

¿Cómo vienen los precios?

Se teme que con el arribo de los extranjeros, los precios para comer o alojarse en bodegas pueda irse a las nubes. Sin embargo, las empresas consultadas por este medio coinciden en que no quieren perder al turista local, por lo que los aumentos – en líneas generales – se sitúan entre el 15% y 20%.

Por eso para locales no hay ni habrá “precios diferenciales. “Al tener un abanico amplio para distinto público no hacemos propuestas diferenciales” comentó Julia Zuccardi. Ciertamente las ofertas hoy son para distintas capacidades de bolsillo; por ejemplo en Santa Julia hay visitas guiadas con degustación de 4 vinos por $600, intermedias en Pan y Oliva por $2800, $5500 Casa del Visitante, hasta lo más exclusivo, que es visita – degustación más almuerzo en Piedra Infinita por $9.700.

Lo mismo sucede en hoteles de lujo como Casa Naoki, la casa de huéspedes de Dartley Family Wines, que obtuvo recientemente el premio ORO en los Best Of Mendoza’s Wine Tourism. “Estamos trabajando con un cuadro tarifario para el presente año y tarifas para el 2022 que suponen un incremento del 15% respecto de los valores actuales” dijo Gustavo Campini, del área de turismo.

Por su parte bodegas enfocadas 100% en el público local, como Bianchi en San Rafael, aseguraron que mantendrán estables  Alexia Robinson a cargo de Hospitalidad en Bianchi dijo que hay experiencias entre $950 y $3.200 según si la degustación es de vinos de gama media, alta o íconos.” La bodega nunca cobró más caro a los turistas internacionales. Las tarifas de las experiencias están pensadas considerando las posibilidades del turista local, siempre nos enfocamos en ampliar la base de visitantes y que más personas tuvieran acceso al conocimiento del vino, su elaboración y variedades” comentó.

Protocolos vigentes

Si bien la mayor parte de las bodegas ya no sigue el aforo del 50% y están permitiendo la ocupación completa, continúan pidiendo el uso de barbijo al turista en sus cavas, y en el restaurante cuando no están sentados. También se exige el uso de barbijo a todo el personal, además de la colocación de alcohol en gel y sanitizante en las mesas.

Gracias a la pandemia se generaron nuevas costumbres, como la toma de reservas online, y el uso de la carta con código QR que todo el mundo está usando.

Algunas bodegas que por primera vez recibirán turismo internacional como Enzo Bianchi en Valle de Uco decidieron seguir tomando la temperatura, mantener el distanciamiento y los puntos de sanitización.

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