La bodega está en Junín, Algarrobo Grande, y tiene una capacidad de 10 millones de litros. Lis Clément, a cargo de la empresa, junto a su padre Carlos, reveló que que decidieron hacer esta apuesta mayúscula, porque ven una gran ventana de oportunidad en la modalidad de exportación de graneles.

Con 270 hectáreas propias de viñedos en Santa Rosa, los Clément son conocidos proveedores de materia prima de calidad. «Evolucionar hacia la elaboración de vino era algo natural» comenta Lis quien confió – aunque sin revelar números- que por eso decidieron hacer una «gran inversión» en comprar y equipar esta bodega que era de la productora alimentaria Naranpol. y que ha permanecido inactiva durante 9 años.


«Hoy se está trabajando en la puesta a punto de la maquinaria y el edificio, hemos invertido en lagares, moledoras, filtros, prensas: vamos a tener una bodega con equipo de última generación. No creemos llegar a moler en nuestra propia bodega este año , pero ya estamos produciendo graneles en la bodega que alquilamos». El granel varietal que elaboran se vende en Europa y Estados Unidos, principalmente.

Además están trabajando con una línea de vinos fraccionados junto al enólogo Matías Morcos, «que por coincidencia es mi primo «comentó Lis Clément.

Estos vinos de los cuales se elaboran partidas pequeñas, salen con la marca Finca Feliz. «Es una criolla, una Bonarda y un Naranjo de Pedro Jiménez», dijo Lis.

Otro punto importante del nuevo emprendimiento es la sustentabilidad. «Estamos evaluando lo que necesitamos para cumplir con el protocolo de sustentabilidad de bodegas de Argentina, vamos a avanzar con esa certificación» comentó Clément quien adelantó que evalúa convertir en orgánica una de sus fincas.

 

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