Por Giuliana Perinetti

Vinos ícono, vinos de lujo, vinos «high end», no importa cómo se los llame, estos vinos tranquilos – en esta nota no incluiremos los espumosos- que se venden de $10.000 en adelante tienen atributos diferenciales que los sitúan como «vinos para coleccionistas», joyas cuyo valor se ve reflejado en la botella. Para interiorizarnos en el tema de los llamados «vinos caros» hablamos con referentes de bodegas, y nos permitimos adentrarnos más en este mundo de vinos célebres ¡Ojo! Nos referimos en esta nota a las últimas añadas disponibles en el mercado y no añadas viejas, en cuyos casos hay vinos argentinos que pueden superar el medio millón de pesos.

Hasta donde pudimos rastrear hoy el vino más costoso es Viña Cobos Malbec 2018 ($60.000). una partida limitada, de tan solo tres mil botellas, que se comercializa principalmente en los EEUU. Esta añada tiene 99 puntos de James Suckling, habiendo quedado a tan solo un punto de la perfección, a comparación de su antecesor Viña Cobos Malbec 2017 que logró los 100 puntos, que fue el primer vino más caro que Cobos sacó al mercado.

Consultamos a Macarena Esteller, jefa de Relaciones Públicas de Viña Cobos, propiedad de Paul Hobbs y de la empresa Molinos de Rio de la Plata, sobre qué es lo que hace que este vino pueda comercializarse a estos valores.

“El costo deviene del trabajo artesanal del viñedo, donde se hace una selección de parcelas y a su vez dentro de las parcelas, se eligen las mejores plantas. El trabajo en la bodega en el caso de este vino, también es super artesanal; junto con mucho estudio e investigación sobre características de terroir, seguimos cuidadosamente su evolución hasta llegar a la botella. También aportan valor al producto el uso de barricas importadas. Todo esto y más hace al prestigio de la marca”, dijo Esteller.

Más conocido en Argentina y también más longevo, está el célebre Estiba Reservada 2015 ($45.500) de Catena Zapata. Este vino es un blend de 92% Cabernet Sauvignon, 8% Cabernet Franc con un añejamiento de 18 meses en roble francés 100% nuevo.

Alejandro Vigil, chief winemaker de Catena Zapata, explica que los principales compradores de este vino se dividen en 3; por un lado, el turista internacional que compra añadas antiguas en el restaurante, por otro lado, el coleccionista que compra pensando en el futuro y, por último, el consumidor habitual que cada tanto se da un gusto. El Estiba Reservada se vende en Argentina, Brasil y China.

A la hora de citar los principales factores que inciden en el precio de un vino icono reflexionó: “Hay una combinación de condiciones; por un lado, está la escasez del producto, es decir, una producción pequeña frente a una gran demanda. Esta es una producción limitada de entre 8 mil y 16 mil botellas. Del viñedo sacamos 3000 kg por hectárea, lo que lleva a una reducción en la producción. Por otro lado, está lo que hacemos en la bodega y en viñedos, la técnica de producción en sí». Los largos tiempos de guarda antes de salir a la venta también inciden en el precio. «Este vino es un capital enterrado que después de cinco o seis años, y dependiendo de la añada, se recupera. A lo que hay que sumarle que en el proceso de guarda se utilizan barriles de 1000 euros. Todo esto hace al valor agregado de la marca”.

El tercer puesto en nuestra lista, también de Catena Zapata, lo ocupa Adrianna Vineyard Mundus Bacillus Terrae Malbec 2017 ($36.600). Este vino tiene 18 meses en barricas de roble francés, con la particularidad que el suelo del viñedo están compuesto por carbonato de calcio y fósiles marinos donde las capas son ricas en microorganismos que ayudan a la vid a absorber nutrientes. De allí, el término“mundus bacillus terrae” o “elegantes microbios de la tierra”.

Vinos entre 20 y 30 mil pesos

En nuestro top 5 el cuarto y quinto puesto lo ocupan vinos de Zuccardi Wines Finca Piedra Infinita Gravascal 2017 Malbec ($28.300) y Finca Piedra Infinita Supercal 2017 Malbec ($28.300)

Luego vienen los Perse Iubileus y La Craie 2018 ambos a $26.000. Estos icónicos vinos  elaborados por Edgardo Del Popolo y David Bonomi en su proyecto particular, con uvas de Gualtallary, no sólo han sido muy apreciados por la crítica internacional, sino y sobre todo, son un bien escaso.

«En un vino de alto valor incide en primer medida, el reconocimiento que realiza quien está dispuesto a pagar por el mismo, sobre el sitio de donde proviene el vino y sobre el productor que está detrás del mismo. En definitiva, el precio es resultante de la valoración de un sitio en particular, de la mirada del productor y por supuesto, del conocimiento y del esfuerzo en producirlo” dice Del Pópolo.

En el caso de PerSe, vinos de elaboración a minúscula escala, comentó:” Por otro lado, hacemos vinos que vienen de viñas cultivadas en condiciones especiales – duras- donde la viticultura es mas costosa. Plantas que crecen en suelos difíciles, donde todo debe hacerse manualmente y se requiere buen temple”.-Lo resultante de todo esto es llegar a vinos y uvas muy particulares que los conocedores de vinos con saben diferenciar.  “Los compradores de Iubileus y La Craie son conocedores que están familiarizados también a beber vinos de otras regiones del mundo, lo que les permite crear su propia escala comparativa y con ello, estar dispuestos a pagar lo que consideran apropiado. También los adquieren restaurantes que les gusta tener vinos de sitios singulares, de lo cual me consta el esfuerzo que realizan por generar sus propias verticales de añadas que van a destinar a envejecer en sus cavas.

Pasando en limpio: los principales factores que inciden en el alto precio de un vino

Ana Lovaglio Balbo, Gerente de Marketing de Susana Balbo Wines, que posiciona su vino Nosotros Malbec 2018 en $15.000 evalúa que son varios los factores que hacen que la bodega posicione a un vino entre 10.000 y 40.000 pesos y que se tienen en cuenta a la hora de ponerle el precio a un vino:

  • Producción súper limitada de esa calidad. Son vinos que se suelen producir en volúmenes pequeños, no más de entre 2.000 y 6.000 botellas aprox. Por lo tanto, son productos escasos que luego por ley de oferta y demanda llegan a precios muy altos. Suele haber más demanda que vino y se venden por “allocations”.
  • Uvas de altísima calidad que dan como consecuencia la calidad deseada. Estas uvas provienen de lotes súper específicos de ciertas fincas y terroirs ya probados por la bodega. Acá es donde se inicia la escasez. No toda uva/lugar puede producir un vino de entre 10.000 y 40.000 pesos.
  • Procesos de vinificación en vasijas que suelen ser importadas y caras como fudres, ánforas, etc Son vinos que suelen tener mucha inversión en el proceso, algo que también se relaciona a un capital inmovilizado, ya que las inversiones comienzan en el año que se cosecha y los vinos se lanzan al mercado para la venta no antes de entre el 3er y 4to año posterior.
  • Investigación y desarrollo, antes de producir y lanzar este tipo de vino hay desarrollos previos muy grandes de prueba y error hasta lograr la calidad deseada, muchas veces se fracasa y se vuelve a empezar hundiendo inversiones.
    Packaging especial de calidad, acorde al vino: botellas caras y pesadas, etiquetas con acabados y papeles especiales, cajas de roble hechas artesanalmente, estuches, etc.
  • Un reconocimiento de marca que permite hacerlo y que muchas veces está avalado por puntajes que acompañan de 98 puntos para arriba, los cuales producen la escasez mencionada anteriormente y que haya mas demandan que producto. Reconocimientos dado por la consistencia a lo largo de los años, algo imposible de cuantificar en costo o precio. La búsqueda de la calidad y perfeccionamiento continuo tiene un costo y un reconocimiento de mercado asociado. Es muy difícil que un productor nuevo pueda cobrar entre $10.000 y $40.000 pesos un vino en su primer cosecha y tener venta asociada…. es algo que se logra con los años. Recordemos que hay precio cuando hay transacción, poner un precio lo puede poner cualquiera pero se logra cuando alguien paga por él y adquiere el producto.
  • Presencia y reconocimiento mundial no solo en puntajes sino también ferias.

Entre los 10.000 y 60.000 pesos (a la fecha Julio de 2021) encontramos al menos 20 vinos que son muy reconocidos tanto en Argentina  como en el exterior. Te contamos cuáles son,  en la siguiente lista, con nombre y añada. Andá alistando las chequeras!

 · Viña Cobos

Viña Cobos Malbec 2018: $60.000

 

 

 

. Catena Zapata

Catena Zapata Estiba Reservada 2015 $ 45.500.

Adrianna Vineyard Mundus Bacillus Terrae Malbec 2017 $ 36.600

Adrianna Vineyard River Stones Malbec 2017 $ 17.500.

Adrianna Vineyard Fortuna Terrae Malbec 2017 $ 15.200.

Nicolás Catena Zapata 2017 $ 11.500.

Catena Zapata Malbec Argentino 2018 $ 10.350.

 

· Zuccardi Wines

Finca Piedra Infinita Gravascal 2017 $ 28.300,00

Finca Piedra Infinita Supercal 2017 $ 28.300,00

 

 

 

· Perse 

La craie $26.000

Iubileus $26.00

Volare del camino $11.000

 

 

· Lagarde

Henry Pure Cabernet Sauvignon 2017: $20.000

Henry Gran Guarda N°1 2018: $15.000.

 

· Corazon del Sol

Inédito Malbec $19.50

     

 

· Bodegas CARO

CARO 2018: AR$ 15650

 

 

 

 

· Bemberg 

La Linterna $10.000: Chardonnay de Gualtallary Albo, Pinot Noir de Los Arboles, Cabernet Sauvignon de Cafayate

4 Malbec: Gualtallary y La Consulta (Mza), Pedernal (San Juan) y Chañar Punco (Catamarca)

Pionero: $15.000

 

· Piedra Negra 

Los Chacayes Malbec 2017 $12.000

 

 

 

· Susana Balbo 

Nosotros $15.070

 

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