Acovi (Asociación de Cooperativas Vitivinícolas argentinas) a través de su Observatorio, publicó una investigación con los costos teniendo en cuenta los precios vigentes al mes de mayo del 2021. Este estudio de costos analiza 5 escenarios posibles de acuerdo al tipo de vino que se produce.

En medio de la creciente inflación, Nicolás Vicchi, Subgerente de la Asociación que nuclea a más de 5.000 pequeños y medianos productores cooperativizados, explicó que, en general, pese a que los productores han visto una recuperación en el precio del vino aún no logran cubrir costos con los ingresos que generan por la venta de su vino. Se estima que para llegar a un punto del equilibrio un vino tinto genérico hoy debería costar $46,43, es decir un 22,6% más de lo que cuesta actualmente. La otra alternativa sería producir más, llevando su rendimiento a 194 quintales por hectárea.

En el vino tinto hay desequilibrios

Se estima que el costo de producción anual de una hectárea de uva para vino tinto genérico asciende a $206.339 ($/ha), considerando los valores vigentes a mayo de 2021. Sumando los costos administrativos y las amortizaciones, el costo total de producción vitivinícola de una hectárea es de $399.781, lo que implica un aumento del 64% en comparación con el 2020.

En tanto, considerando los precios a Mayo de 2021, el vino tinto genérico alcanzó los $37,87 por litro . Considerando un escenario de un productor de este vino con un rendimiento de 150 quintales por hectárea y sin contingencias, se estima que el ingreso anual asciende a $340.867 por hectárea, netos de IVA

               

 En el blanco genérico, hay equilibrio

El escenario de blanco genérico resulta ser la excepción, donde se estima que el precio de mercado actual le permite al productor cubrir sus costos.

En mayo de 2021, el precio de mercado publicado por la BCM para el vino blanco genérico se ubicó en $37,37 por litro.  Para el caso de un productor de vino blanco genérico, con un rendimiento de 200 quintales por hectárea y sin contingencias, se estima un ingreso anual de $433.434 por hectárea, netos de IVA.
A mayo de 2021, se estima que un productor de vino blanco genérico enfrenta costo de producción anual por hectárea de $220.903 ($/ha). Sumando costos administrativos y las amortizaciones, el costo total por hectárea es de $436.418. Con los valores actuales se estima que para un productor de vino blanco genérico tiene ingresos por $433.434 por hectárea, netos de IVA, por lo que se encuentra en un punto de equilibrio.

Los costos que más aumentan

El informe presentado por ACOVI detalla que hubo un incremento interanual de 224% en  impuestos y servicios  aumentando su participación porcentual en los costos desde el 12% al 19% en promedio. La razón de este incremento reside en el impacto que tuvo la recuperación en el precio del vino sobre los saldos de IVA débito, impuestos a los débitos y créditos bancarios e impuesto a los ingresos brutos. En relación a esto, se debe destacar el impacto que tiene la presión tributaria que enfrenta el productor, contrarrestando así la recuperación percibida por mayores ingresos. También se debe hacer mención al fuerte incremento que ha tenido el combustible en el ultimo año, generando un aumento de 66% en promedio en los costos asociados a maquinarias.

El estudio presentado muestra que, el poder de compra del vino se encuentra en una fase de recuperación respecto al año pasado. En este sentido, se observa que el vino tinto genérico, del Malbec y del Chardonnay se encuentran en niveles cercanos a su promedio de los últimos 20 años, mientras que para el caso del blanco genérico, el precio sin los efectos distorsivos de la inflación resulta superior al alcanzado en el año 2017.

“Durante los años en los que el precio del vino disminuyó en términos reales, esto contribuyó a la desaparición de casi 2.000 viñedos en los últimos 5 años que representan casi 10.000 hectáreas menos de producción, es por esto que la recuperación que viene teniendo el precio del vino debe continuar, como mínimo, siguiendo a la inflación para poder compensar todos estos años de descapitalización que tuvo el productor. Entendemos que el Banco de Vinos es la herramienta que garantizaría que los precios de mercado se mantengan en esta senda de crecimiento”. – añadió Nicolás Vicchi.

El Sub Gerente de la entidad expresó también que, teniendo en cuenta que los costos y la productividad son variables sobre las cuales el productor tiene cierta capacidad de incidencia, la mecanización de la poda, por ejemplo, permitiría al productor disminuir un 14% los costos de producción, generando así que el precio de equilibrio se acerque al actual de mercado.
Desde ACOVI se considera que, para que el productor primario pueda aprovechar los beneficios derivados de la mecanización de actividades se requiere continuar potenciando políticas de índole asociativa que promuevan la adquisición conjunta de maquinaria, líneas de financiamiento específicas como así también el fomento para la creación de nuevas empresas que sean capaces de ofrecer el servicio a pequeños y medianos productores. En relación a esto, el Programa Mendoza Activa II es una herramienta orientada en esta dirección y que ha incorporado esta demanda que desde ACOVI se venía solicitando.

Foto gentileza: Santiago Mampel

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.