El vino caliente (Glühwein, en alemán) tiene su origen en la antigua Roma, cuando se empezó a calentar y condimentar el vino con miel y especias, y se fue extendiendo al resto de Europa, volviéndose cada vez más popular. Actualmente, es una de las bebidas más tradicionales en los mercados navideños, especialmente en Alemania, Suecia y Europa del Este, que se inundan con su aroma.

Bodega Dante Robino y Tomate Estación de Sabores proponen hacer frente a las bajas temperaturas con un exquisito vino caliente en el jardín más hermoso de Palermo Soho.

Desde el 21 de junio y hasta el 21 de septiembre, Tomate ofrecerá en su carta la copa de vino caliente preparado a base de vino Dante Robino Malbec, infusionado con canela, clavo de olor, hibiscus y otras especias.

Además, el viernes 11 de junio se presentó un anticipo de la acción, en la que los clientes de Tomate pudieron disfrutar de una degustación de la bebida más rica del invierno, al tiempo que el artista Diego Herrero – que presentó su colección de cuadros “Malbec 2021” e intervino el caldero donde se preparará el vino- pintaba una obra en vivo con una técnica mixta de acrílico y vino Malbec.

Los cuadros estarán expuestos en la galería interior del lugar, en El Salvador 4676.

Más allá de que siempre se lo relaciona con comidas nórdicas o navideñas, el vino caliente acompaña muy bien el Crumble tibio de manzanas asadas con helado de crema -una de las especialidades de Tomate-, aunque, como destaca Valeria Corredera, Brand Ambassador de Bodega Dante Robino, también puede ser una gran opción para combinar con los pastelitos criollos de membrillo y batata, tradición de las fiestas patrias argentinas y, para los más arriesgados, con una tabla de quesos (con los azules como protagonistas) y algunos frutos secos como las nueces, almendras y dátiles.

 

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