El segundo año de pandemia no empezó con cifras favorables para los grandes volúmenes de vino. Lejos de los auspiciosos aumentos globales de consumo registrados el año pasado (recordemos que el 2020 terminó con un 6,5% global positivo en despachos al mercado interno) el incremento en los precios de los vinos, en particular en los vinos tintos genéricos, arrastraron hacia abajo las cifras de consumo en 9.2% en el primer trimestre del 2021 según revelan los datos de despachos a mercado interno del INV.

Pese a que la cosecha terminó con números favorables, los vinos de traslado subieron 2 y hasta 3 veces su precio lo que se ha visto reflejado en las góndolas, especialmente en los vinos llamados «genéricos» y  los varietales «finitos» o entry level que mueven más del 60% del consumo en mercado interno.

«En el sector advierten que se debe al fuerte incremento del precio del vino que, en el caso de la cajita en la góndola de un supermercado, tuvo una suba del orden del 295%, es decir que casi se cuadruplicó el monto, porque el año pasado, para esta época, costaba unos 38 pesos y ahora el valor trepó a casi los 150 pesos» revela hoy el Diario de Cuyo de San Juan.

Estos precios explican la estrepitosa caída que en el caso de los «tetra brik» es del 29,6% en el primer trimestre de este año, en relación al mismo período de 2020. Otro envase que había tenido un fuerte crecimiento el año pasado fue el «botellón», la botella de 1001 a 1500 cc que ganó popularidad en la mesa familiar, y que ahora cayó 12%.

Entre los motivos de la baja en el consumo, distintos actores de la industria consultados por este medio indicaron que no sólo el precio del vino subió por la disminución de los stocks, sino también los insumos como botellas, corchos, cartón, que han seguido aumentando al ritmo de la inflación.

A los Premium les va mejor

Los vinos varietales representan hoy casi el 29% del consumo en hectolitros, y en el primer trimestre del año sus ventas crecieron 23,8%.  Los que más traccionan en venta son los vinos tintos, que tuvieron un aumento superior al 30%, en tanto que los blancos sufrieron una caída del 5%.

En cuanto a los envases, la botella de 750 cc, donde se envase el 62.6% de los vinos vendidos en la categoría varietales, registró una suba del 25,7% en esta primera etapa del año.

Los espumosos, que el año pasado habían tenido dificultades debido a la pandemia del COVID 19 y a las restricciones sociales, repuntaron durante los meses de calor con un aumento del 23,6%.

Entre los nuevos formatos y aunque representan una porción muy pequeña de mercado (0.3%) destaca el repunte de comercialización de vino en bag in box con una suba del 218,5%, mientras que los vinos en lata crecieron un modesto 0.2% manteniéndose cerca de los 5.600 hl.

 

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