En una elegante caja llegaron tres botellas tipo Borgoña, que en lugar de corcho o tapón técnico, ostentaban una delicada Stelvin lux (tapa a rosca) que sólo había visto hasta ahora en tintos australianos. En la etiqueta, un ave en un avión, presumiblemente una oca, había hecho de las suyas para etiquetar a estos Malbec «Aventura«. Debajo, cada uno especificaba el «terroir» de procedencia. Con curiosidad por esta novedad de Bodega Kaiken me adentré en la presentación por streaming que lideraron Rogelio Rabino (enólogo) y Gustavo Hormann (gerente de la bodega e ingeniero agrónomo), quienes describieron con elevado entusiasmo su exploración de territorios desconocidos, regresando de ellos con el preciado trofeo.

Resulta que el equipo decidió poner la lupa sobre tres terruños únicos y excepcionales que ya son Indicaciones Geográficas (IG) para analizar cómo impactan en Malbecs (mismos clones, fechas de cosecha, similares condiciones de riego, etc) las diferencias de suelo.

Comenzaron por dividir en dos (Sur y Norte) el viñedo de Los Chacayes, en la región de Vista Flores departamento de Tunuyán, en pleno Valle de Uco mendocino, ubicados sobre la ladera norte y sur del Arroyo Grande que atraviesa la finca. La otra experiencia se hizo en Valle de Canota, una zona poco explorada hasta el momento, situada en el departamento de Las Heras, con un clima muy desértico y rodeada por la reserva Villavicencio.

Aventura Los Chacayes N/S
En el viñedo de pendientes pronunciadas de 35 hectáreas de Los Chacayes, las exploraciones de suelos encontraron diferencias marcadas en las parcelas al Sur y al Norte del Arroyo Grande. En Chacayes Sur hay sobre todo cantos rodados grandes y piedra volcánica; los suelos están más sueltos y las raíces de la vid penetran profundo. En Chacayes Norte, el suelo en cambio es más apretado y se detecta mucha presencia de carbonato de calcio. Las raíces de la planta se quedan cerca de la superficie y buscan la humedad del arroyo. El calcáreo además genera un efecto-espejo, refractando hacia la planta la luz del sol y adelantando la madurez.

En vinos que se vinificaron con la misma técnica (piletas de cemento- levaduras indígenas) y sin presencia de madera, se pueden apreciar las siguientes diferencias:

Aventura Malbec IG Chacayes Sur 2019: Intenso color rojo con destellos púrpuras, en la nariz es ancho y generoso en fruta roja, pero también en flores y hierbas silvestres, como el tomillo y el poleo que se identifican fácilmente. En boca el tanino es turgente pero suave, se percibe algo de tiza en la textura, muy agradable.

 

 

 

 

Aventura Malbec IG Chacayes Norte 2019: Rojo profundo, casi negro, con destellos azules. La nariz tiene fruta negra y roja dulce, tiende más a mermelada, aromas a violeta y algunos especiados. Donde se detecta la fuerte diferencia es en boca; los taninos son firmes y ásperos, cuesta que el vino fluya en la boca, se agarra al paladar y genera jugosidad. Un vino vertical en boca, eléctrico y nervioso.

 

 

 

 

Aventura IG Valle de Canota 2019: Ubicada a 35km de la ciudad de Mendoza, esta IG recién fue reconocida en 2019. El clima allí es extremadamente desértico, con temperaturas muy altas durante el día y muy frías por la noche. Los suelos de la precordillera se caracterizan por ser heterogéneos, con arena, piedra y también algo de arcilla. Canota da origen a un Malbec dulce, casi licoroso, con aromas a confitura, y algunos similares a los que brinda el roble como la vainilla, por la gran presencia de lactona; en boca es envolvente, tiene buena caudalía y acidez equilibrada, los taninos están presentes pero la estructura no es lo principal, lo primero es el volumen de boca.

 

 

Estos vinos serán lanzados al mercado en febrero del próximo año y presentados como trilogía. El precio sugerido para cada uno es de 1600 pesos.

Sobre El Autor

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.