Elegir un espumoso puede parecer tarea sencilla, pero esta bebida tiene algunos secretos que es necesario conocer para realizar una mejor compra. Los chefs de cave de Nieto Senetiner comparten con nosotros algunos consejos para que puedas optar por el que mejor te acompañe según la ocasión.

Llega fin de año y se acercan las fiestas. Es hora de pensar cada detalle, cada comida, cada regalo y, también, en algo muy importante: cada espumoso. ¿Elegimos Extra Brut o Brut Nature? ¿Cuál es la uva predilecta? ¿Vamos al supermercado o a una tienda especializada? Y una vez que los compramos, ¿cuál es la temperatura ideal para tomarlos? ¿Con qué los maridamos? Te compartimos algunos consejos para tener en cuenta a la hora de elegir el mejor vino sparkling y así disfrutar de esta bebida tan especial brindando junto con tus seres queridos.

¿Qué es Nature, Extra Brut o Brut Nature?

A modo de ABC, podemos encontrar distintas categorías de vinos espumosos: Nature, Brut Nature y Extra Brut. Cada una de estas palabras hacen referencia a la cantidad de azúcar que es agregada a un espumante con el licor de expedición al finalizar su elaboración. Cuanto menos azúcar agregada lleve el espumante, tanto más seco será el producto final. En ese sentido,el Nature es el más seco, ya que contiene menos de 3 gramos de azúcar por litro. En la escala, le siguen el Brut Nature, con menos de 7 gramos. Este tipo de espumantes más secos, son muy refrescantes e ideales para todo aquel que evite las bebidas dulces. Ya cuando hablamos de Extra Brut nos referimos a que contiene entre 7 y 11 gramos de azúcar por litro, que es un buen punto medio entre dulzor y acidez. Y los Brut suelen tener entre 11 y 15 gramos de azúcar por litro, posicionándose dentro de los más dulces. Teniendo esto como guía, ya podemos escoger el que vaya mejor con nuestro gusto, según el nivel de dulzura que nos sienta mejor en nuestra bebida.

¿Con qué cepas se elabora?
En nuestro país, a diferencia del clásico estilo francés, se han desarrollado espumosos con uvas diferentes a las clásicas Pinot Noir y Chardonnay. Si bien la mayoría de los vinos en Argentina están elaborados a base de esas mismas uvas también se encontramos opciones elaboradas con uvas como Sauvignon Blanc, Semillon o Chenin, o uvas tintas como Malbec.
Un ejemplo es el Nieto Senetiner Brut Nature, elaborado con dos uvas tintas, Malbec y Pinot Noir, y que además es el Brut Nature más elegido por el consumidor argentino. De aromas frutados, se presenta fresco, intenso y con equilibrada acidez.
Como dice Roberto González, enólogo de la bodega, ”es el primer espumoso argentino elaborado 100% de uvas tintas y sentimos que hemos establecido un estilo único que se ganó la confianza del consumidor y hoy es un referente a nivel local y mundial”.
No obstante, el binomio Chardonnay y Pinot Noir tiene sus fieles seguidores y un buen ejemplo es el Ruca Malen Extra Brut Cuvée Prestige, un espumante fresco y elegante. Las diferentes cepas y sus assemblages permiten elaborar vinos con diferentes estilos, interesantes para explorar.

Cómo influye el método en la elección?

Conocer el método con el que se elaboró un espumante es fundamental para saber cómo es su estilo y, por lo tanto, cuál nos puede cautivar más. Existen dos procedimientos para su elaboración: champenoise y charmat. Lo que los diferencia es dónde el vino realiza su segunda fermentación, que es la responsable de originar las burbujas. En el método champenoise, que es el método clásico francés, la segunda fermentación se produce en la botella. Por otro lado, en el método charmat, la segunda fermentación se realiza en grandes tanques de acero inoxidable.
Ahora bien, ¿por qué decimos que es importante considerar cómo se elaboran los vinos espumosos? Porque las distintas formas de elaboración de estas bebidas van a determinar su estilo: el charmat se suele utilizar para crear vinos más frescos y frutados y el champenoise para elaborar espumantes de mayor complejidad y con otro tipo de estructura. Un ejemplo de espumante fresco y frutado puede ser el Nieto Senetiner Extra Brut, que resulta muy ligero de tomar, con aromas y notas frutadas. En tanto, un ejemplar de espumoso con mayor complejidad y estructura es el Ruca Malen Millésime que, además de ser muy elegante, contiene notas a flores blancas, cítricos y manzana verde.
Por el lado de los rosados, una gran alternativa elaborada con estilo fresco y frutado es el Emilia Brut Rosé, que con aromas a frutas rojas, se presenta en el paladar de forma fresca, vivaz y con burbujas delicadas.

¿Es importante como lo conservan en las tiendas?
Puede parecer que este es un factor que no influye a la hora de elegir el mejor espumante, pero es fundamental para conservar su calidad intacta y disfrutarlo como se merece. Factores como iluminación, temperatura y humedad, pueden afectar a los productos. Tal vez, en algunos lugares, la preservación de los productos no es la ideal, por eso lo mejor es adquirirlos en las tiendas y lugares en donde sepamos que estos factores están bajo control. Así nos aseguramos que el producto conserve su calidad y estilo, para poder disfrutarlo tal como el enólogo lo elaboró para nosotros.

Una vez en casa, ¿dónde lo guardamos?
Así como en los lugares de venta, en casa también es sumamente importante colocar los vinos espumosos en un lugar fresco, seco, y sin influencia de la luz y el calor. Cuando las condiciones no son las adecuadas, puede verse afectada la velocidad en la que un vino evoluciona. Es por eso que tenemos que buscar un lugar que sea fresco.

¿Cómo lo tomamos?
La temperatura siempre es un factor fundamental a la hora de disfrutar de nuestras bebidas preferidas y los espumantes no son la excepción. Se recomienda servir bien frío, a una temperatura de entre 5 y 8 grados, para evitar que pierdan sus matices aromáticos y su finura, por lo que debemos guardarlo en la heladera unas 4 o 5 horas antes de consumirlo en nuestras celebraciones.

¿Cuál es la copa ideal para disfrutar de un rico espumoso?
Tradicionalmente, los espumantes se bebían en la copa pompadour, que se caracteriza por ser muy abierta, con el fin de disfrutar de la bebida con mayor rapidez. Con el correr del tiempo, este tipo de copa se dejó de utilizar, porque las burbujas y el aroma se evaporaban rápidamente por su extensa superficie. Se comenzaron a utilizar copas alargadas, como la copa flauta y la tulipán. En el último tiempo, se comenzó a utilizar un nuevo estilo de copa de boca ancha, como las que se usan para los vinos, ya que se comprobó que ayudan a capturar y disfrutar con más intensidad los distintos aromas de los espumantes.

¿Cómo lo acompañamos?
El espumoso es un producto muy versátil que puede acompañar tanto carnes, como pescados o pastas. Funciona como aperitivo, se puede disfrutar con postres y es el compañero ideal del sushi. A toda hora y en cualquier lugar. Para acompañar con carnes, se recomiendan espumantes con mayor estructura y más complejos y para comidas con carnes blancas, un excelente compañero puede ser un Nieto Senetiner Brut Rosé. Para postres helados, tartas de frutas y chocolates, recomendamos disfrutar junto con un Nieto Senetiner Grand Cuvée Extra Brut, que cautiva con su perfecta combinación entre aromas a levaduras, pan tostado, frutas confitadas y flores blancas.

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