Si la historia puede medirse por hitos, seguro éstos son acompañados por brindis, y donde hay brindis hay burbujas. En las copas que chocan los argentinos desde 1960, está Chandon, la marca líder de espumantes en Argentina que en estos días cumple su 60 Aniversario.

En épocas de pandemia la celebración se hace por Zoom, con una entretenida charla del historiador Daniel Balmaceda que unió en el «timeline» de las últimas 60 décadas los hitos de Chandon Argentina con algunos de los más recordados acontecimientos en Argentina, entre los que no faltaron por supuesto, las crisis y debacles.

 En 1957, Robert-Jean de Vogüé junto a Renaud Poirier, quien luego sería el primer Chef de Cave de Chandon Argentina, viajaron desde Francia para explorar nuevas zonas para el desarrollo de espumantes. Estudiaron durante años los suelos y climas de países como Estados Unidos, Perú, Brasil, Chile y Argentina. En 1959 se decidió que, en la provincia de Mendoza, específicamente en la región de Luján de Cuyo, una zona desértica en la que nadie plantaba viñas, se podría elaborar espumantes de excelencia al mismo nivel que en la región de la Champagne en Francia.

Así nace en 1960 Chandon Argentina. Hasta ese año, en sólo unas pocas bodegas se dedicaban a la elaboración de espumantes con pequeños volúmenes de producción. No había en el país una tradición de plantaciones de uvas de alta calidad para espumantes. Fue Chandon quien creó el segmento de espumantes premium, educando a los consumidores y marcando los estándares de la categoría: dando un impulso decisivo al cultivo de Chardonnay y Pinot Noir de calidad.

Los convulsionados 60 fueron testigos del nacimiento de la minifalda, Almendra, Sui Generis, el movimiento hippie y en la gastronomía, de la haute cuisine de la mano del Gato Dumas en Recolecta. Y de paso Chandon con Poirier a la cabeza, da origen al Extra Brut, una categoría exclusivamente argentina.

Reinaud Poirier primer chef de cave de Chandon

En 1968 Paul Caraguel se convierte en el segundo chef de cave de Chandon, acompañando la segunda década de la compañía en el país. Los 70 fueron convulsionados, y en gran parte olvidables, pero en lo gastronómico hay hitos inolvidables en la zona de Retiro, donde se abren nuevos restaurantes de cocina francesa en torno al Sheraton, la mayoría de ellos incorporando el espumante al paladar argentino.

Llegados los 80 cuando Guillermo Vilas ganó el torneo de Montecarlo y las revistas de la farándula se ocupaban de su romance con Carolina de Mónaco,  Chandon creó el primer Brut Nature del mercado, producto que recientemente fue elegido como el mejor espumante argentino en los premios Decanter World Wine Awards 2020

Ya a fines de los 90, bajo la presidencia del histórico y querido Jean Pierre Thibaud, Chandon volvió a ser pionero con el lanzamiento de Chandon 187, un nuevo formato, hasta entonces inédito, que vino a revolucionar y descontracturar el consumo de espumantes.

En el año 2012 la marca presentó Chandon Délice, el primer espumante dulce para tomar con hielo y un twist de sabor. Más adelante, en 2015 presenta un producto realizado con uvas provenientes de viñedos de más de 1500 msnm y con 18 meses en contacto con levaduras, dando a conocer su primer Brut Nature Rosé.

En 2019, la marca vuelve a sorprender con el lanzamiento de Chandon Apéritif, el primer espumante bitter macerado naturalmente con naranjas y especias, con el que se buscó acercar a los amantes de los aperitivos al mundo de las burbujas, generando nuevas ocasiones de consumo. Debido a la excelente aceptación que tuvo este producto desde su lanzamiento, en el 2021 desembarcará en el mercado europeo (Francia, Alemania y Austria).

Estos productos, pensados y creados desde una mirada transgresora, pionera y de excelencia, demostraron a lo largo de los 60 años de Chandon en Argentina que la marca imprime los estándares de calidad del sector, atrae nuevos consumidores al mundo de los espumantes y genera constantemente nuevas experiencias de consumo para hacer crecer la categoría.

La inversión en viñedos a lo largo de 60 años

La búsqueda de la más alta calidad llevo a Chandon a conquistar nuevas zonas y alturas. Fue la primera bodega en desarrollar grandes extensiones de viñedos a 1.200, 1.500 y 1.600 mts de altura sobre el nivel del mar. Primero fue la zona más fría y alejada de Agrelo, en 1960, a 980 msnm. A ella seguiría Caicayén, en el Valle de Uco, con 1.250 msnm. Luego vendría Cepas del Plata con 1.550 msnm y por último El Espinillo a 1.650 msnm. Este fue y sigue siendo un camino osado, en donde se enfrenten adversas condiciones climáticas (heladas, climas extremos y terruños sin agua) para llegar a obtener las mejores uvas, con características inigualables y nuevas expresiones.

Viticultura de precisión

Chandon trabaja con la filosofía de la enología artesanal, de precisión, y no intervencionista. Por eso, practica una viticultura a medida, con procesos de vinificación que buscan preservar siempre la frescura natural de la fruta. Un trabajo laborioso y artesanal, realizado por 200 viticultores que cuidan sus viñedos a lo largo del año y más de 1.300 recolectores que eligen las uvas a mano en cada cosecha. Como parte de esta filosofía, sus enólogos analizan y degustan más de 700 vinos base, para alcanzar un assemblage perfecto combinando terroirs de diferentes alturas.

Chandon transformó la vendimia, educando en la recolección para resguardar la uva. Incorporó la cosecha manual, la prensa neumática, los tanques de acero inoxidable y el riego por goteo a gran escala. Todas las innovaciones han perseguido siempre un mismo objetivo: minimizar la intervención del hombre y dejar que la naturaleza se exprese siempre con la máxima calidad.

El ADN pionero de la marca impulsó también a la creación del centro de recepción de uva más importante, avanzado y tecnológico de todo Latinoamérica, con la intención de poder cosechar las uvas Pinot Noir y Chardonnay de altura en el momento más oportuno. Este Centro de Prensado tiene 16.000 m2 -6.5000 m cubiertos – y 16 prensas, que permiten procesar la uva de manera inmediata y así obtener el vino de la más alta calidad.

La bodega también fue pionera en desarrollar su actividad de una manera sustentable. Desde el origen de los insumos, el bienestar de los empleados, el impacto ambiental (ISO 14000, Certificación Sustentable de Bodegas de Argentina, Green boom MH) y el trabajo con las comunidades que la rodean, generando una gran cantidad de programas que impactan a miles de personas.

En estos 60 años, Chandon tuvo solo cuatro Chefs de Cave y cada uno de ellos, a su tiempo, ha sido el más celoso guardián de un espíritu y un savoir-faire que marcan estilo único y consistente a lo largo de los años.

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