A través de una serie de entrevistas en vivo por Instagram con grandes enólogos y viticultores argentinos averiguamos por qué el Cabernet Franc es hoy una de las variedades situadas en el podio del gusto argentino, y cada vez más cerca de las gradas de honor entre consumidores foráneos que buscan algo mas que Malbec.

Para dar dos referencias de cuán fuerte pegan los Cab Franc argentinos en el paladar de los puntuadores internacionales basta con decir que en Febrero la Master of Wine y periodista de The Financial Times Jancis Robinson aseguró que «Argentina en su opinión está haciendo mejores Cabernet Franc que la (región) de Loire en Francia».

A mediados de Junio, en tanto, nos levantamos un día con la feliz noticia de que la revista inglesa Decanter había puesto a dos Cabernet franc argentinos entre los 10 mejores del mundo. Dos de ellos, están referenciados en esta nota.

No abundaré en detalles ya que las notas de cata de los vinos hablan por sí solas y tienen suficientes detalles como para que el lector deduzca cuáles son los estilos de elaboración y cultivo, sólo les contaré que es el papá del Cabernet Sauvignon, y aunque menos famoso que su célebre hijo, el Cabernet Franc (del que hay mil historias para contar) es mucho más añejo; sus raíces se hunden en la Edad Media, cuando se cree que nació de una vitis antes reconocida como Labrusca (de mesa), pero luego se reconoció como vinífera, la Magdeleine Noir de Charantes, y que por este romance nacieron el Merlot y del Cot, este segundo origen de nuestro Malbec.

El Cabernet Franc según se cree entró a Burdeos (donde forma parte del famoso corte bordelés y donde tiene la mayor superficie cultivada del mundo) en el siglo XVII proveniente del Valle del Loira. Dejada a cuidado en la abadía de Bourgueil, tomó el nombre del monje que la cultivaba, Bretón, uno de los nombres con el que se la conoce, además de Bouchy en Basses-Pyrénées, otro de sus muchos bautismos.

.Elaborado como monovarietal en múltiples etiquetas, o blendeado con Merlot, Petit Verdot y Cabernet Sauvignon en muchos vinos de renombre en el mundo, y por supuesto con Malbec en Argentina, el Cabernet Franc viene pisando fuerte desde hace más de una década en nuestro país. Hoy hay alrededor de 1200 hectáreas cultivadas, el 74% en Mendoza y más del 50% en el Valle de Uco. Es la octava variedad tinta apta para elaboración de vinos en el país.

Ahora sí, vayan preparando la copa y busquen el Franc que mejor vaya con vuestro paladar entre los 10 recomendados.

Fond de Cave Reserva 2018 – Trapiche Argentina – Enólogo Sergio Case

Sin dudas un clásico. Fue uno de los primeros en los que Trapiche experimentó con variedades no tradicionales allá por 2001, y en 2002 salió al mercado la primera cosecha. Nació de plantas traídas de Sudáfrica, que el Ingeniero Mayorga puso en 3 cuarteles sobre la Ruta 60 en Finca Las Palmas. Todo empezó con 10mil botellas, hoy se venden 120 mil de esta variedad en la línea Fond de Cave (que a mercado externo sale en la línea Broquel) Continúa con el estilo de 14 meses en cubas de roble, usando en evolución madera de taninos más apretados y un tostado específico para Franc. Lo recomiendo para todo momento y bolsillo y sobre todo para los que empiezan a explorar en el Franc. Es un vino gentil, aromático, fácil de beber, sin complicaciones y a la vez, con varios atributos de este Cabernet (pimentón dulce, pimienta) taninos dulces, grasos y redondos (viene de zona más cálida) maduro pero no sobremaduro. Precio: $600.

 

 

Monteagrelo Cabernet Franc 2017 – Bodega Bressia – Viticultor Walter Bressia

Naturalmente originario de Agrelo, el ingeniero Walter Bressia incorporó uvas de Valle de Uco desde 2012 para lograr el estilo elegante, pero a la vez fresco y moderno que estaba buscando. Bressia se había contactado con el Cab Franc en 1999 y desde allí le picó el bichito: “Me sorprendió esa nota herbal fresca, entre alcanfor y menta, era un Cabernet revolucionario” destacó el ingeniero en la entrevista por Instagram. Así se animó al monovarietal cuando tuvo su bodega propia. Haciendo ensayos en viñedo con distintas técnicas para no perder la nota herbal y vegetal, llevándola hacia el pimiento morrón. Costó pero se logró. Tras crianza en barricas grandes de roble americano y francés entre 8 y 10 meses (en su mayoría de segundo uso para lograr micro-oxigenación) y estiba de 8 meses. Herbal y alcanforado (sic) con agradables notas de grafito, nariz ancha y profunda. En boca me recuerda a las After eight, esas riquísimas mentas con chocolate que se importaban hace años, delicia de taninos aterciopelados que otorgan textura, dulzor y persistencia. Un verdadero “great value” de una bodega familiar y de alta gama. Para beber ya y guardarlo más de 5 años. Precio: $800

Alegre Gran Corte / Cabernet Franc 2017 – Bodega MonteQuieto. Enólogo Leo Quercetti

100% Cab Franc, Montequieto es una de las bodegas pioneras en elaborar esta variedad en Argentina, con una historia que se remonta a 2003 cuando prácticamente era un desconocido para los locales. Las uvas provienen de Finca Odisea (Agrelo, Luján de Cuyo / 950 msnm / 15 ha), Finca Los Hermanos (Ugarteche, Luján de Cuyo / 992 msnm / 30 ha), Finca Los Barrancos (Vista Flores, Tunuyán / 977 msnm / 35 ha). Literalmente un blend de terroirs. y la forma de elaboración es similar (en tanques de acero inoxidable, con suave maceración pelicular posterior a la fermentación. La diferencia reside en su paso de 12 meses por barricas de roble francés, más otros 6 en tanques de acero inoxidable y piletas de hormigón. Rojo oscuro profundo, nariz ancha y expresiva, mucha fruta roja fresca, delicadas notas balsámicas a menta y eucaliptus, nuevamente la pimienta blanca y otras especias, como la nuez moscada y el comino. Ancho también en la nariz, voluminoso y de buen agarre tánico, con equilibrado dulzor y acidez. Para beber ya o hasta dentro de 5 años. Precio: $810

 

Doña Paula Altitude Series 1350 2018 – Bodega Doña Paula – Viticultor Martín Kaiser

50% Cabernet Franc – 45% Malbec – 5% Casavecchia. Va dentro de la categoría, porque es un blend compuesto en su mayoría por Cabernet Franc. Uno de los 10 mejores del mundo, según una reciente puntuación de la revista Decanter. Las uvas provienen del viñedo Alluvia, Gualtallary, a 1350msnm, de allí su nombre. Martín Kaiser, viticultor reconocido por su amplia trayectoria en investigación de suelos y climas, eligió dos cuarteles dentro del ya célebre viñedo para elaborar un ejemplar que exprese lo mejor de las dos principales variedades; del Cabernet Franc, lo floral y lo especiado, del Malbec la fruta negra y ese bello aroma a hojas secas que aporta el Casavecchia. La prevalencia de aromas a flores silvestres y azules le otorgan a este vino una nariz única, sumamente delicada. Es rojo profundo, casi negro, de entrada dulce se escurre fácilmente por la lengua, logrando un prolongado y persistente final. Taninos perfectos, redondos y aterciopelados, con algo de arenisca propia del suelo calcáreo. Acidez justa, que realza frescura e invita a seguir bebiendo. Para descorcharlo hoy o esperarlo 5 años. Precio: $980.

 

Zaha Toko Vineyard 2017 Cabernet Franc Paraje Altamira – Bodega Teho – Viticultor Alejandro Sejanovich

“La Cabernet Franc tiene predilección por los suelos calcáreos” comienza aclarando Alejandro Colo Sejanovich, haciendo referencia a Saint – Emilion, cuna del Cabernet Franc, conocida como ciudad blanca justamente porque el material que usaron para construirla tiene gran cantidad de cal. Así fue como en Paraje Altamira (IG) buscaron los suelos con mayor cantidad de calcáreo para criar sus vides de Franc. Zaha (que en lengua huarpe significa corazón) tiene mucho de sanguíneo desde su color, rojo sangre intenso; un exponente en el que encontré un descriptor difícil de hallar, la trufa, un aroma terroso fácilmente identificable pero difícilmente hallable en vinos argentinos. Expresivo, aromático,, sumamente perfumado con especias y pimienta blanca, la barrica (sólo en un pequeño porcentaje de primer uso) ha aportado ahumados interesantes. Mucha fruta negra ácida, arándanos, moras, un medio de lengua espectacular, el líquido permanece largo tiempo en la boca y permite un segundo disfrute. Taninos sedosos y a la vez turgentes. Dulzor y acidez en perfecto equilibrio. Un señor Cabernet Franc, para beber ya o guardarlo el tiempo que usted quiera. Precio: $1205

Particular Cabernet Frac 2018 – Bodegas Bianchi – Enólogo Silvio Alberto

Las uvas provienen de la Finca Enzo ubicada en Los Chacayes (Tunuyán 1300msnm). En esos suelos pobres en materia orgánica, con gran cantidad de cantos rodados, las raíces de la planta se hunden buscando alimento y toman del calcáreo ubicado a mayor profundidad muchos de estos nutrientes. Además de contar con excelente materia prima, Silvio Alberto conoce al dedillo la variedad; allá a principios de 2000 le ganó a los franceses del Loire con el Pasionado Cab Franc de Andeluna donde trabajaba por entonces. Me gusta mucho este vino, no es el epítome de la delicadeza, pero lo es de la expresividad. Un vino para compartir con amigos o con un amor en una noche de chimenea y filosofía. La nariz es súper perfumada, expresa flores azules y justo luego comino, pimienta rosa, nuez moscada, tomillo y mentol. Super carnoso, equilibra muy bien dulzura y acidez. Taninos arenosos que le otorgan una generosa textura y amplia permanencia en boca. Rico, palatable, masticable. Un 10. Precio: $1480

Eggo Franco 2018 – Zorzal Wines – Enólogo Juan Pablo Michelini

Ya lo sabrá tal vez el lector, pero los Michelini (una familia entera de enólogos) fueron pioneros en utilizar como cubas los huevos de cemento. De allí el nombre Egg(o) y el juego de palabras que habla también del “orgullo” que sienten por haber sido primeros. Zorzal es además una bodega que prácticamente colonizó Gualtallary, la tierra de donde vienen estas uvas a 1350 metros de altitud, un terroir que tiene tantas alturas y climas diferentes, que es prácticamente imposible de encasillar, aunque sí está catalogado entre las zonas frías Winkler. Aconsejo abrir la botella al menos una hora antes de beber, ya que recién allí comenzará a desplegar todos los aromas que encierra: sangre, carne, fruta roja fresca , flores y notas de grafito y azufre. Un vino rojo violáceo profundo que encanta desde la botella Borgoña hasta el delicado packaging con una llamativa etiqueta azul. En boca se desparrama llenando el paladar, poderosa caudalía, taninos firmes y masticables, algo desafiantes al principio, pero de a poco van cediendo y son jugosos. Un cóctel de fruta roja ácida que exige profundizar en la copa. Para beberlo ya o guardarlo 5 años. Precio: $1600

 

 

Rutini Single Vineyard Gualtallary 2016- Bodega Rutini- Enólogo Mariano Di Paola

Otro top ten entre los Cabernet Franc del mundo para Decanter, esta vez 100% Cabernet Franc argentino. Y de Gualtallary. Mariano Di Paola tiene ese delicado toque que le permite hacer magia y lograr grandes vinos, como éste, pura elegancia y personalidad. Proveniente de un viñedo único, el vino permaneció 12 meses en barricas de roble francés de primer y segundo uso. Así logró este notable bouquet, en una primera capa delicados aromas a menta, mentol y eucaliptus. Luego llegarán las flores, las especias, el exquisito pimentón dulce, con agregados de aguaribay y pimienta negra y blanca. El paso por boca está marcado por la textura y la persistencia, taninos amables pero súper presentes. Es un vino envolvente, distinguido y elegante, con sólo 14 grados de alcohol. Viene en una caja de seis rectangular de madera, que permite tenerlo en la cava como un vino de colección. Para descorchar una botella hoy y guardar algunas otras para apreciar cómo maduran con el tiempo. Precio: $1760

 

Gran Medalla Cabernet Franc 2017 – Trapiche Argentina – Enólogo Sergio Case

Proveniente de Finca El Milagro (Eugenio Bustos) de un viñedo propio de Trapiche, ubicado en El Indio, zona próxima a declararse como IG por el INV. Son plantas de 10 años, zona privilegiada para la alta gama, suelo arenoso con calcáreo fragmentado, que permite que las raíces lo atraviesen, haciendo las veces de “buffer” ante restricciones hídricas inesperadas. Viñedo plantado de Norte a Sur. Se usan clones que dan racimos pequeños de bayas chicas. Se vinifica en piletas de cemento más algunos roll fermentor, la uva ingresa fría a 10 grados y se aprovecha esa temperatura para la maceración pre-fermentativa. El vino termina de madurar tras 18 meses en roble francés en barricas nuevas y de segundo y tercer uso. El resultado: un vino pulposo, caudaloso, de taninos firmes, algo rugosos, masculino y personal. Mucha fruta negra fresca y ácida, notas de tabaco, regaliz, tomillo y manzana verde. Claramente de guarda. Precio: $1900.

 

 

Gran Cabernet Franc 2017 – Pulenta Estate- Enólogo Javier Lo Forte.

Con la premisa de que el Cabernet Franc debía ser el mimado de la bodega, Pulenta Estate se abocó a la investigación (cortes, porcentaje de escobajo, formas de vinificación y tiempos de cosecha) aunque desde el principio supieron que todo empezaba por la finca. Los Pulenta tienen vides de material precioso en Finca La Zulema en Agrelo (plantados por Don Antonio Pulenta en 1992). Con el sistema de poda Guyot lograron frescura diferencial y producción equilibrada. El otro secreto fue el punto de cosecha, algo más temprano que antaño. Indudablemente un Cabernet Franc de alcurnia, distinguido por sus tonos rojos vivaces en un fondo negro y profundo; nariz refrescante y perfumada, destacan el pimiento morrón y la pimienta blanca sobre un fondo de mentol fuerte. Mucha fruta negra y roja, en boca, que permanece largo tiempo por el grosor del líquido que hace peso en el medio de la lengua y derrama cosquillas hacia los costados, haciéndolo un vino jugoso y palatable, pero muy refinado. Los taninos son una caricia al paladar. Perfecto balance entre acidez y dulzor. Otro claro ejemplo de Cabernet Franc para guarda, evolucionará bien en botella (bien estibado) 15 años o más. Precio: $3350

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