Es un proyecto de características únicas, no sólo por la apellido de abolengo que lo precede, sino y sobre todo porque tiene lo mejor de lo mejor en terroir, equipamiento de bodega y expertise enológico y agronómico.

Finca El Tomilo es una propiedad de 90 hectáreas ubicada en Alto Gualtallary a 1250 msnm, uno de los terroirs más preciados para el vino en Mendoza, por ahora con sólo 68 con derecho a riego. La tierra pertenecía a los Arenas, entró en sucesión y la familia Bemberg (dueña de Grupo Peñaflor) la compró  hace 6 años atrás.

Los herederos de Otto Bemberg  quien inició el negocio en Argentina en 1840 y tuvo 5 hijos, son hoy alrededor de 200 (industriales y financistas) repartidos en distintos puntos del Globo. “Nuestra familia está en España, Francia y Argentina, todos ligados de una u otra manera a la vitivinicultura. Por este motivo quisimos hacer un vino que mostrara lo mejor de Argentina,  pero con un toque francés” comentó Sebastián de Montalembert, director de la empresa.

Con esta idea en mente implantaron todas variedades bordelesas en la propiedad e incluso trajeron clones de malbec de Burdeos.

La impronta francesa y chic está en el nombre de uno de sus vinos. La Linterna es la segunda marca y fue bautizado así por “La lintern una casa de huéspedes de Versailles que Federico Bemberg quiso emular en su quinta de 10 hectáreas en Martínez de 10 donde tienen una mansión para los huéspedes.

Su vino high end en tanto es El Pionero, en honor a Otto Bemberg. Todos los vinos demoran 5 años para salir al mercado y la familia no sólo utiliza las uvas de Gualtallary, que en algunos casos son plantas muy jóvenes, sino lo mejor que tienen en San Pablo y Los Sauces. “Queremos estar en el top 5 de productores de vino de alta gama a nivel mundial”, confiesa Montalembert.

Claramente los precios de los vinos están a la altura de esta ambición. La linterna usd 75 y el pionero usd 120.

El viñedo

Con 28 hectáreas de viñas viejas de Malbec y Chardonnay y 38 hectáreas con plantas nuevas (entre las que hay además Cabernet Sauvignon, Malbec, Petit Verdot y Cabernet Franc), Finca El tomillo se convirtió rápidamente en el “chiche” para la exploración agronómica del ingeniero Marcelo Belmonte.

“Pensamos los vinos que queríamos hacer desde el viñedo, junto con Daniel (Pi), en primer lugar hicimos un estudio del viñedo desde la vegetación natural; luego  estudios de conductividad eléctrica de suelos y un mapeo de profundidad del estrato de piedra”.

En base a lo que comprobaron en los suelos más ricos en nutrientes colocaron menos plantas x hectárea y en los más pobres y menos profundos más plantas; el resultado, una variabilidad de 7 mil a 11mil plantas por hectárea.

La bodega

Diseñada por el estudio Bórmida&Yanzón, la bodega tiene 2 alas que emulan una flor. En el centro hay una matriz y dos estambres. Sus paredes son de hormigón con un encofrado con corteza de Álamo.  Las vasijas de cemento se construyeron en el mismo lugar con forma de copa. La capacidad de elaboración actual es de 300 mil litros.

La inversión en cubas de fermentación de los más diversos tamaños, formas  y materiales es notable. Podríamos decir que allí Daniel Pi tiene un laboratorio experimental de lujo; vasijas de cemento, fudres, barricas, huevos de concreto y tanques de distintos tamaños de acero inoxidable.

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