Tras una gira por San Pablo, Asunción de Paraguay y Buenos Aires, llegó el Cobos Tour a Mendoza, una celebración por los 20 años de Viña Cobos, la reconocida bodega ubicad en la ruta 7 en Agrelo Luján de Cuyo, Mendoza. Sin dudas, una oportunidad para reflexionar sobre la historia de la vitivinicultura local de las últimas décadas y probar algunos de los mejores vinos producidos por este suelo. Por supuesto, también una gran chance para charlar con Paul Hobbs, reconocido por la revista Forbes como el “Steve Jobs” de la vitivinicultura, ganador seis veces de los preciados 100 puntos de críticos internacionales, y hoy una de las voces más respetadas del vino en todo el mundo.

¿Te imaginabas que ibas a estar 20 años en Argentina cuando empezaste este proyecto?
Honestamente es muy difícil imaginar la trayectoria de un proyecto de dos décadas, es muy difícil imaginar algo a largo plazo cuando uno comienza, y ahora no puedo creer que hayan pasado tantos años, llenos de experiencias.

¿Cuáles dirías que son los puntos más remarcables de estos 20 años en Viña Cobos?
Cuando empezamos no teníamos muy claro el camino, con Andrea Marchiori y Luis Barraud, porque en verdad no teníamos muchos recursos, por tanto comenzamos de una forma muy conservadora; no teníamos viñedos, ni bodega y en aquellos días Argentina todavía no era común el servicio de elaboración para terceros en vinos de alta gama. Por tanto fue un inicio con mucho esfuerzo, de hecho alquilamos un garaje y pusimos allí nuestras cubas. Lo que sí teníamos era casi exclusivo acceso al viñedo de Nico Marchiori en Perdriel, sin eso nada de esto hubiera sido posible.

¿Cuál fue el punto de apoyo para exportar a los Estados Unidos?
Tuvimos una gran ventaja, nuestro primer vino obtuvo 92 puntos en Wine Spectator, era la cosecha1999; más que el puntaje, fueron las palabras de James Suckling entonces editor de WS, “este vino lleva más arriba la vara para la calidad del Malbec”, hasta entonces ningún Malbec había obtenido ese puntaje en la revista.

En 2016 llegó el momento de separación de Paul Hobbs con sus socios, Andrea y Luis, y una nueva alianza con la multinacional Molinos de Rio de la Plata tuvo lugar.

¿Por qué decidieron separarse?
Básicamente porque empezamos a tener una visión diferente del negocio. En lo particular, pensé que necesitábamos expandirnos hacia más mercados, y ellos querían mantener el negocio más pequeño; sin embargo, durante todos esos años construimos nuestro estilo y nuestra cultura como equipo. Inicialmente éramos solo 3, y ahora somos 50 personas.
Fuimos los primeros en aprender a elaborar el Malbec, en eso toda esta comunidad de bodegas, no sólo Viña Cobos, hemos sido pioneros en el mundo. Argentina era un diamante en bruto, no estaba reconocida internacionalmente, y creo que Argentina se dio cuenta de su propia joya a partir del reconocimiento de la prensa y los consumidores internacionales. Así en dos décadas Mendoza creció explosivamente, nunca vi un lugar que se desarrollara tan rápido en inversiones, restaurantes, viñedos..

Las raíces de Cobos y del Malbec

Mirando en retrospectiva, Paul Hobbs comenzó en Argentina trabajando con Nicolás Catena; aquel proyecto era el vehículo que haría que el vino argentino despegara.
¿Cómo fueron aquellos primeros pasos?
En aquel momento Argentina sólo hacía vino barato, y Catena vio una oportunidad para exportar vino de mejor calidad para penetrar los mercados internacionales. En aquel momento, él quería lanzar su proyecto con Chardonnay para realizar este proyecto. Fue por casualidad que cuando en 1998 veníamos desde Santiago en coche, pedí a Jorge Catena que sacara una foto de un viñedo en esta zona que era de Malbec. Ese año comencé a trabajar con Pedro Marchevsky y vimos que el Malbec podría dar una excelente calidad; el problema no era la planta sino la forma en que estaba siendo trabajada, había que cambiar la irrigación y los puntos de cosecha. Luego elaboré 10 barricas de malbec para ese proyecto, el vino lo probó un periodista de Estados Unidos que al volver a casa escribió un gran artículo sobre la variedad. Sin embargo Nicolás aún no confiaba, y por eso lanzamos aquel primer Malbec bajo la marca Alamos para Estados Unidos. De hecho me convertí en importador porque Catena insistió en que lo hiciera, ya que generaría confianza en la prensa y los consumidores. Debo decir que fue una idea brillante.

Podemos decir que Paul Hobbs descubrió las bondades del Malbec, ¿Qué fue el primero?
Diría que tuve un “feliz descubrimiento”, algo similar a Tomás Eddison, que por curiosidad aunque te dicen que no, sigue investigando en algo que le llama la atención. Con todo respeto, a Nicolás Catena, él no estaba interesado en esta variedad.

Masterclass 20 años: el estilo Viña Cobos

En una impecable presentación, Paul Hobbs y su equipo recorrieron la historia de estos 20 años a través de sus principales vinos. Viña Cobos Malbec 2003; un vino que se ha añejado con mucha elegancia, y que muestra el estilo que buscaban en aquellos años, concentrado y potente pero también elegante.

En la segunda etapa aparece Bramare Marchiori Cabernet Sauvignon 2003. “Para tomar perspectiva internacional buscamos la variedad que gana el mayor precio y se puede añejar más tiempo. La única forma de saber si Argentina podría jugar en las grandes ligas era haciendo un Cabernet” asegura Hobbs.
El cabernet era nuestro vehículo para llevar a Argentina a las primeras ligas y el trabajo se hizo principalmente en el viñedo; riego, deshoje (para evitar piracinas), luz directa de la mañana sobre el racimo, búsqueda de terrenos más calurosos y elección de momento de cosecha.

A través del Chardonnay Paul Hobbs recorrió su etapa de investigación en la Borgoña (Francia), donde acostumbró a usar el método tradicional, por fermentación espontánea en cubas de roble, para que se vuelva uno con la madera. No se utiliza anhidrido sulfuroso en ningún punto. El mosto se prensa y se deja en la barrica. Y allí lo dejan sin levadura seleccionada moviendo la barrica y cambiando las temperaturas

A fin de mostrar los cambios más recientes se degustó el Malbec del viñedo Zingaretti, una de las adquisiciones más recientes de Viña Cobos en el Valle de Uco.
También se incluyó el vino top de la compañía, Chañares Estate, un viñedo propio de Paul Hobbs. La finca tiene un círculo bosques entre viñedos de Chañares, con mucho de la flora autóctona.
Con este vino, 2013 por primera vez obtiene los 100 puntos otorgados por James Suckling.

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