Esta semana se publicó en el Boletín Oficial la Resolución 20/2019 por la cual se tramita la inclusión de la variedad de vid “Alvarinho” en la Lista de Variedades aptas para la elaboración de vinos de calidad con derecho a una Indicación Geográfica (I.G.).

«Incorpórase la variedad de Vitis Vinifera L. “Alvarinho” a la Lista de Variedades autorizadas, reconocidas como aptas para la elaboración de vinos de calidad, que figuran en el Apartado III Variedades Blancas, Inciso c), Punto 2. del Anexo II del Decreto Reglamentario Nº 57 de fecha 14 de enero de 2004».

El tema es interesante ya que aún son muy pocas las bodegas que elaboran esta  variedad en Argentina. Según el último censo de superficie cultivada del 2018 que hizo el INV hay 7,6 ha en el país, 4,4 en Mendoza, 2,3 en Buenos Aires y 0,8 en Salta.

Algunos de los pocos ejemplares que pueden encontrarse hoy en Argentina son Santa Julia (Familia Zuccardi) que en su línea Innovación y desde Santa Rosa (Mendoza) ofrece un Albariño muy fresco y delicado con aromas a frutas blancas maduras y notas florales. Otro de los notables es el de Viña Las Perdices. Se trata de  Albariño Reserva de Luján de Cuyo (Mendoza). Un color amarillo con reflejos verdosos, aromas a frutas y flores blancas. Brinda un paladar fresco a la vez que untuoso. Por último, un albariño pero en blend con riesling.. Se trata de Tiara, elaborado por Viña Alicia de viñedos ubicados en Lunlunta,  Luján de Cuyo (Mendoza). Por ahora se sabe que Trapiche también está experimentando con la variedad en Chapadmalal, para obtener de ella características únicas a la origlla del mar.

Orígenes y elaboración

El albariño es una variedad de uva originaria de Galicia, España, que se emplea para la producción de vino blanco en esa región y, en menor medida, en las regiones españolas de Cantabria, Castilla y León y Cataluña. En el norte de Portugal se conoce como alvarinho o cainho branco y es abundante en Monção y Melgaço, en el noroeste del país.

Sus vinos tienen una graduación alcohólica elevada y una acidez notable. Tiene un gran potencial aromático afrutado con matices florales.7​ Sus monovarietales son los vinos blancos más prestigiosos de Galicia.8​ Es habitual consumirlos jóvenes, aunque algunas bodegas los elaboran con crianza en barrica.

Algunos enólogos no consideran positivo que a veces sea demasiado afrutado y empalagoso.​ Esto puede resolverse con la crianza. Que algunos albariños conserven esa característica empalagosa es paradójico, ya que es de las pocas uvas blancas españolas que permite una óptima crianza sobre lías.

España produce albariño de forma muy abundante en las Rías Baixas, sobre todo en las localidades de Cambados, Condado do Tea y Barbanza e Iria.11​ La comarca del Salnés concentra el 70% de la producción vitivinícola de las Rías Baixas.12​ En la DOs de Ribeiro y Valdeorras suele mezclarse con loureiro, godello, caiño, arinto o treixadura. Estas mezclas fueron comunes en Galicia hasta 1986, cuando se creó la DO Rías Baixas. A partir de entonces la albariño empezó a resurgir para vinos monovarietales, tanto para la demanda española para como para la internacional.13​ Con este resurgir de la albariño, estos varietales han ido «escalando posiciones para los paladares de Europa, América y de todos los bebedores de vino que desean sabores limpios y ricos a fruta madura» y ha llevado a la elaboración de nuevos vinos en Portugal.13​

Es común en la región portuguesa de Vinho Verde, aunque solo está legalmente establecida en las regiones de Monção y Melgaço. También hay cultivos de esta variedad en varias áreas vitícolas de California, en Estados Unidos.

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