Con 2.361 millones de litros consumidos al año (un promedio de 54 litros per cápita), la Argentina se ubica en el segundo puesto del ranking mundial de tomadores de soda, detrás de Alemania. Desde Cinzano creemos, al igual que Martín Juárez (el primer y único experto en soda del país) que, pese a este gran logro, aún tenemos mucho que aprender sobre el consumo ideal de esta tradicional bebida que acompaña, desde hace décadas, la mesa de los argentinos.

Martín Juárez explica que, para tomar la soda ideal, si bien influye el tipo envase, es fundamental la forma en que se almacena y sirve la bebida. El sodelier sostiene que la soda se debe servir -prácticamente- desde la misma heladera y sugiere que, mientras más rápido se consuma, mejor será su gusto y calidad, dado que el calor afecta la densidad de las burbujas.

 “El frío es a la soda lo que la edad es al vino. La clave de la mejor soda no radica tanto en sus burbujas, sino en el enfriamiento del líquido. Cuanto más fría está el agua, mejor es la calidad de la burbuja ya que más salta y ruido hace al servirse. Cada burbuja es diferente. No es la misma en botellas de agua mineral de vidrio que de plástico, como tampoco es la misma en la soda en sifones de plástico, vidrio o de metal. La soda varía dependiendo el material en el que se almacene, e incluso en el vaso que se sirva”, detalló el sodelier Martín Juárez.

Según Martín Juárez, lo más importante para catar correctamente una soda, son los siguientes siete elementos: Origen, composición y forma; sonido; duración; temperatura (que afecta a todos los demás elementos); tamaño; acting/comportamiento (recto en agua común, zigzagueante en agua mineral) y concentración o densidad.

“La conjunción de todos estos elementos, de la forma más perfecta posible, permiten disfrutar de la mejor soda. Si bien todos son importantes, es de vital importancia la temperatura, ya que afecta a todos los demás elementos de esta sabrosa bebida. Por eso, yo recomiendo llevar la soda en una heladera aparte, bien fría, lo que me permite disfrutar de los almuerzos, de la mejor forma posible”, amplió Martín Juárez.

El experto también recomienda conservar el envase durante -mínimo- una semana en el piso de la heladera (no en el freezer, porque si no explota) y pasarla al estante del medio un rato antes de consumirla.

El último informe presentado por Cinzano a partir de la consolidación de las cifras de Global Data, Nielsen, SodaStream y Euro Monitor, detalla que de los 54 litros per cápita que consumen de soda los argentinos, 15 lts son en envases de plásticos de 1, 5 litros (no retornable) y 10 litros mediante vidrio (retornable) de un litro (los restantes 29 lts se dividen en diversos formatos, principalmente, en PET no retornables de 2 y 2,25 litros).

Con 2.361 millones de litros consumidos al año (un promedio de 54 litros per cápita), la Argentina se ubica en el segundo puesto del ranking mundial de tomadores de soda, detrás de Alemania y superando a Rusia, que se ubica en el tercer lugar. El 69% de los argentinos recibe la soda en su domicilio (sodero), el 19% la compra en el retail y el 12% la toma en bares y restaurantes.

La ventaja del sifón como sistema es que, como siempre está cerrado, mantiene la presión y la vida de la burbuja durante más tiempo, a diferencia del agua con gas en botella, que apenas se abre comienza a perder las burbujas. A la gente le gustan las burbujas.”, amplió Martín Juárez.

“En los últimos años el consumo de soda volvió a crecer, las soderías reactivaron su producción, la gente vuelve a priorizarla por sobre otras bebidas y los aperitivos en crecimiento la acercan a mucha más gente.”, detalló Martín Juárez.

Cinzano en todo el país

La costumbre de agregarle un poco de soda al vino se remonta a la época de la Colonia. Tras la prohibición de la Corona de plantar vid, todo el vino que se tomaba debía ser importado de España. La clase dirigente traía acceso a un vino premium, pero el pueblo tenía que conformarse con una variedad de menor calidad. Este era un vino de color oscuro intenso, de gran potencia aromática y alta graduación alcohólica para la época (15°/16°). De ahí la necesidad de cortarlo primero con agua, y luego con hielo y soda.

 “En Argentina la soda y el vermut recorrieron un camino a la par. Ya en la década del 30 había publicidades de Cinzano asociadas a la soda. Esta unión refleja la tradicional asociación de Cinzano y la soda en las mesas de casas, bares, bodegones y cantinas Ambas bebidas populares, estuvieron y están presentes en todo el país”, sostuvo Gastón Basso Dastugue responsable de Cinzano.

“Está tan arraigado el consumo del vermut localmente que hoy Argentina es el principal mercado de Cinzano en el mundo. Para nosotros el vermut es 70% Cinzano, 30% soda y tres hielos. El vínculo indestructible se forjó en las décadas en que los inmigrantes le dieron una nueva forma a la población y la cultura de nuestro país. Los aperitivos se tomaban con esta bebida desde que la soda existe, una forma de hacer la mezcla más liviana y refrescante, pero también una parte fundante de un ritual”, amplió Gastón Basso Dastugue.

Cinzano es un producto natural elaborado a base de 75% de vino infusionado con hierbas, que se puede tomar con hielo, soda, jugo o gaseosa; a través de estas participaciones la marca italiana buscará acompañar el momento del vermut y también los platos de la gastronomía argentina.

Bajo el lema “La Vuelta del Vermut”, Cinzano participará de las principales fiestas nacionales, con food trucks que acercarán este vino macerado a distintas ciudades de la Argentina acompañando a la gastronomía regional de nuestro país.  Martín Juárez estará también acompañando a la reconocida marca de vermut en estos viajes para aportar sus conocimientos en soda a todo el país.

Sobre El Autor

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.