Miguel Repiso REP nació en San Isidro Provincia de Buenos aires 1961 y se crió en el barrio de Boedo, dibujante, humorista gráfico, lo conocés por sus dibujos en pagina 12, o por alguna de sus muestras en los museos más importantes de Buenos Aires, o tal vez ya leíste alguno de sus más de 37 libros; lo importante es que al hombre le gusta el vino, un gusto que supo adquirir durante sus viajes por Francia e Italia donde se acunó no sólo el arte, sino también la vitivinicultura, allí de la mano de algunos enólogos célebres REP descubrió que este placer se le iba pegando al paladar como la tinta a los dedos.
En Radio Mitre Mendoza dialogamos con él de su libro Vino Tinta y Tinto sobre Blanco, que salió el 25 de noviembre; el libro contó con el apoyo del Fondo Vitivinicola y de Editorial planeta y ya está en las librerías de todo el país. Para saber qué nos encontraremos en sus páginas baste esta introducción:

“Usted no está frente a un libro. Usted está a punto de entrar una bodega. Es que estas páginas huelen a uva fresca, tienen los matices de la tierra y del sol, se abren a la temperatura justa. Usted está ante un producto de guarda, que maduró el tiempo suficiente para generar grandes momentos…Cada momento de la elaboración requirió tiempo y concentración hasta llegar a esta instancia, su presentación final, el punto de encuentro con su destino de ser compartido. Brillará en el país y luego cruzará fronteras. Será excusa para encuentros, sorpresas, regalos y brindis, muchos brindis. Un producto de autor. Descórchelo con confianza. Y disfrute cada página”. Rep (contratapa de “Vino. Tinta y tinto sobre blanco”).

El que sigue es un extracto de la nota que tuvimos con Rep en Radio Mitre Mendoza.

– Vos que soles des-sacralizar todo con tus caricaturas e historietas, ¿le quitaste solemnidad al vino?
– Este libro será un racimo, una bodega, una copa, un supermercado, creo que cada página es un racimo, en el libro están todas las situaciones que se pueden percibir, desde el lloro de la vid, el trabajo del fichero, del bodeguero, situaciones de amor, de amistad, el abuelo que da vino con soda, hay 100 dibujos inéditos en el libro.
– Pudiste vivir la Vendimia desde adentro?
– Nunca fui a la fiesta de la Vendimia oficial, alguna vez fui jurado de la fiesta de la Vendimia gay, creo que este año voy a ir a la fiesta oficial.
– Contame qué fue lo que más te divirtió de hacer este libro? Cómo fue tu experiencia?
– Varias cosas fueron placenteras, viajar y probar vinos es muy placentero, pero en la realización de los dibujos usé el vino para pintar en el 80% de los dibujos, cuando vean color vino es vino lo que hay en los dibujos
– Es difícil pintar con vino?
– No es muy amigable para mi, porque es acuarelable. Yo dibujo mientras otro lee poesía, cuando otro lee su poesía yo coloreo con vino, con los dedos, y coloreo con café, me gusta mucho el efecto de ambos.
– ¿Cuál es el lugar que le diste a Quino en esta historia?
Fue lo más placentero de este libro, Quino está desde el principio de mi profesión y desde siempre hablamos mucho sobre el vino, así que puse muchos dibujos sobre él. El estuvo en la presentación del libro,… es un lindo hombre el maestro, muy lindo.
– ¿Se ríen los humoristas de las descripciones que hacen los sommeliers?
Sí nos burlamos un poco, hace poco lo estaba escuchando a Brascó; siempre está en el humorista lo latente de sacarle el piripirí de las artes visuales, por ejemplo, vas al museo, no entendés una goma, porque te llenaron de valores insulsos, o los críticos te dicen que te tendrías que emocionar ante un cuadro, pasa lo mismo con los críticos del vino, creo que si tenés más cultura más gustas, pero también es cierto que no todos los vinos son para vos.
– Cuando conocés apreciás más… con las pinturas, y tal vez esa apreciación lo que te genera es una descripción profunda, con mayor poesía…
Yo creo justamente eso que hay que narrar ese saber del paladar con más poesía, no con un saber pedante, eso trato de hacer yo con mis dibujos porque no soy poeta.
– Cómo definirías tu libro?
Es una mirada casi de niño en el asombro de qué es esta bebida tan linda, tan milenaria, tan hermanadora, y tan amorosa y “amistadoza” si hay algo didáctico en este libro vendría por ahí, el proselitismo vendría a ser entren en este barrio que se un barrio de placeres.

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