La ingeniera Gabriela Celeste, directora del Eno.Rolland fue invitada a dar una conferencia en Asunción, Paraguay, con el foco puesto en evaluar las posibilidades vitivinícolas del país vecino. En la ocasión, además, se repasó la actividad desarrollada por la consultora de Michel Rolland en Argentina y en países limítrofes como Uruguay y Chile. El público asistente estuvo integrado por consumidores de vino, empresarios y periodistas.
La gira por Paraguay incluyó degustaciones de vinos elaborados bajo el sello de Eno.Rolland en Mendoza y también la visita a distintas zonas paraguayas como Colonia Independencia, Altos, San Bernardino y La Colmena. Esta recorrida sirvió como punto de partida para evaluar la potencialidad de ese país para la producción de uvas y vinos.
Estos primeros pasos: conocer, analizar y evaluar aspectos claves para el desarrollo de proyectos vitivinícolas ofrecerán información valiosa para motivar al sector empresario a incursionar en ese negocio.
Gabriela Celeste explicó, durante su charla, que “el desarrollo vitivinícola de un lugar, está en función de sus características propias de clima, suelo y factor humano, que interaccionan entre sí y dan por resultado un terruño determinado, con atributos únicos”. En el caso de Paraguay, añadió la experta: “es fundamental evaluar cómo se comporta la vid en las zonas visitadas, con ensayos a pequeña escala y acompañando con ayuda tecnológica que posibilite completar los ciclos y visualizar a la vitivinicultura como un proyecto sustentable”.
Como recomendaciones y a modo de conclusiones preliminares, la ingeniera Celeste señaló que “se deben buscar zonas factibles y los cepajes más adecuados para esos terruños, asumiendo que habrá un alto costo de producción”. Además, indicó que es preciso conocer la experiencia de otras zonas vitivinícolas con características similares y realizar ensayos que permitan testear la calidad de las uvas y luego proyectar la elaboración de vinos.
El vino en Paraguay
Es sabido que los inmigrantes llegaron con sus vides y extendieron su cultivo con el propósito de contar con el vino para sus mesas y celebraciones. Paraguay no cuenta con una extensa tradición vitivinícola como otros países del continente. Tiene apenas unas 150 hectáreas cultivadas con vid, aunque muy pocas destinadas a vinificar. Sin embargo, es posible destacar a un productor que lleva más de siete años elaborando tintos y blancos, de manera artesanal. Se trata de Gerhard Bühler, un jubilado alemán, quien desarrolla su proyecto en Colonia Independencia, con una producción promedio de 1.000 botellas al año.

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