Un grupo de técnicos de bodegas patagónicas presentaron el 24 de junio un informe en el que evaluaron la Cosecha 2016 de sus zonas de influencia y concluyeron que esta es una de las mejores vendimias de los últimos años.
Son parte del comité técnico:
Leonardo Puppato / Mariano Diletti – BODEGA SCHROEDER
Marcelo Miras / Pablo Miras – BODEGA MIRAS
Agustín Lombroni – BODEGA DEL RIO
Mario Lascano – BODEGA INFINITUS
Ibrahim De la Torre / Matias Ruiz – BODEGA DES DE LA TORRE
Santiago Del Pin – BODEGA SECRETO PATAGONICO
Nicolas Navio – BODEGA PATRITTI
Sebastian Cavagnaro / Matias Runco – BODEGA DEL DESIERTO
Sergio Pomar / Ricardo Galante / Perticarini Diego / Lucas Quiroga
BODEGA DEL FIN DEL MUNDO / BODEGA MALMA
Sebastian Fedele – BODEGA CHACRA
Guido Malacalza – BODEGA NOEMIA

Teniendo en cuenta la gran extensión de la Patagonia vitivinícola, se realizó una breve descripción de los puntos a destacar de la cosecha de cada región que la compone:
REGION DEL NORTE DE NEUQUEN (Chos Malal)
Presentó una primavera fresca provocando un leve retraso de la floración de variedades blancas y tempranas, atrasando así la madurez y posterior cosecha de las mismas.
La cosecha de variedades tintas no tuvo alteraciones, se manejaron las fechas normales para la zona. Aromáticamente es un buen año, ya que las temperaturas moderadas persistieron durante toda la vendimia, permitiendo desarrollar fermentaciones sin problemas.
No existieron problemas climatológicos durante toda la vendimia (lluvia y viento) y las heladas no fueron tempranas permitiendo complementar la vendimia con normalidad.
Las temperaturas relativamente bajas comparadas con años anteriores, han generado vinos con muy buena acidez natural e incluso algunos sin falta de corrección de la misma.
REGION DEL VALLE DEL RIO NEUQUEN (San Patricio del Chañar)
Similar al norte de la Provincia, esta región presentó una primavera con temperaturas más bajas de la normal, principalmente durante la floración de las variedades tempranas (Pinot Noir y Chardonnay) provocando en algunos casos una merma del 20% en estas variedades.
La madurez, presentó algunos retrasos en las variedades mencionadas que particularmente en este año se llegó a juntar con la cosecha del Cabernet Sauvignon, fenómeno atípico de la región pero no afecto la calidad de los vinos obtenidos.
Al estar presente ante un año con muy buenas amplitudes térmicas, los vinos blancos presentaron una muy buena acidez y bajos pH. Los alcoholes promediaron entre 13,2 y 13,8 % v/v.
Los tintos no fueron la excepción, gran calidad, buena madurez y equilibrio acidez / pH. Esto conllevó a tener una gran expresión aromática y buen equilibrio tanino – acidez – astringencia con alcoholes entre 14 y 14,6 % v/v.
Tampoco existieron problemas climatológicos durante toda la vendimia y las primeras heladas recién llegaron a fines de abril permitiendo realizar la vendimia sin inconvenientes.
Estamos frente a un gran año. Vinos muy aromáticos y una gran expresión varietal dijo Nicolas Navio (Bodega Patritti)
REGION DE LA PAMPA (25 de Mayo)
El inicio de la cosecha de las variedades blancas se vio retrasado aproximadamente 20 días con respecto a años anteriores debido a los fríos en la época de la floración y al igual que otras regiones, el Chardonnay presento una merma, en este caso del 30%.
El periodo de cosecha se inicio el 12 de febrero con el Pinot Noir (Base Espumante) y finalizó el 13 de abril con el Cabernet Franc.
Las variedades tintas, presentaron una madurez normal con excepción del Cabernet Sauvignon que se adelantó 15 días.
Se registraron 230 mm de lluvia durante el periodo de septiembre a abril y los vientos fueron moderados por lo que la sanidad fue excelente y solo fue necesario una aplicación preventiva contra el oidio en el viñedo.
Este año, tendremos vinos tintos con muy buen color y excelentes aromas, y blancos con gran acidez aseguró Sebastian Cavagnaro (Bodega Del Desierto)
REGION DE ALTO VALLE DE RIO NEGRO
En la zona de Valle Azul, el inicio de la vendimia fue fines de febrero con la variedad Merlot, alcanzado una correcta madurez polifenólica, buena concentración y acidez excelente.
Lo mismo ocurrió con el Malbec, que presentó una madurez ideal y se cosechó con un alcohol promedio del 13.5% v/v.
La cosecha finalizó en fines de marzo con la variedad Petit Verdot. Durante el verano, algunas tormentas aisladas provocaron caída de granizo en los viñedos de la zona provocando una merma del 20 % en la cosecha, pero no ocasionó una pérdida en la calidad y sanidad.
En el caso de los viñedos de la zona de Mainque, presentaron una madurez pareja y la cosecha comenzó en la primera quincena de Marzo con el Sauvignon Blanc con 22º Brix y 3,35 pH.
La sanidad fue excelente, no hubo merma en los viñedos. Solo fue necesario realizar una leve corrección de acidez en los vinos con fines organolépticos. El alcohol promedio es de 14% v/v.
La delicadeza de concentración y el potencial de fruta son los aspectos más significativos de este año en la región destacó por s pate Guido Malacalza (Bodega Noemía)
En algunos viñedos de Gral. Roca y Beltrán se realizaron tratamientos preventivos contra la peronóspora, algo que no es habitual en la región y en el caso del Malbec presento algo de corrimiento. Pero en general, los granos fueron más chicos y racimos más sueltos, favoreciendo a la concentración.
La cosecha de variedades tintas, comenzó cerca del 20 de Marzo con 24ºBrix (merlot / Syrah), con gran color, excelente nariz y buena concentración.
Un detalle importante de destacar, es que este año se adelantó la cosecha del Cabernet Sauvignon y permitió cosecharlo bien sin los riesgos de la helada. Tuvo un gran color, acidez y buena madurez tánica lo que permitió realizar maceraciones prolongadas más largas que años anteriores.
Es el mejor año que hemos tenido, aun más que las cosechas 2010 y 2014 indicó Mario Lascano (Bodega Infinitus).
En resumen podemos concluir que la COSECHA 2016 nos dio vinos frescos, con excelente acidez, pH bajos e intensidad de color.
La Patagonia Norte, afortunadamente no tuvo la afección de lluvias intensas como otras regiones del país y por ende la sanidad de la uva fue el gran punto alto a destacar.
Fue una vendimia cálida, de primavera fresca y durante el verano la temperatura se mantuvo dentro de la media, solo aumentando a fines de marzo, adelantando unos días la madurez de variedades tardías. Las primeras heladas aparecieron recién a fines de abril, permitiendo realizar una cosecha normal y sin sobresaltos.

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