Con un mercado interno que comenzó el año en picada, con imposibilidad de conseguir financiamiento a largo plazo y en dólares, y frente a la peor cosecha que han vivido en la última década, con una materia prima que se avizora en $15, la oferta de bodegas a la venta es creciente. Los “cazarrecompensas” son los grandes jugadores locales que vienen de otras áreas como los Bemberg (Peñaflor), los Pérez Companc (Molinos del Río de la Plata), el petrolero Alejandro Bulgheroni y algunos empresarios de renombre como Eurnekian, los Werthein y algunos mega-sojeros.
Hoy se confirmó la fusión entre Molinos del Río de la Plata y Viña Cobos; la compra es por U$S 12.100.000 y de esta manera Pérez Companc – dueño de Molinos- se queda con el 50% de la compañía. Las acciones que compró son las que pertenecían a los originales socios de Paul Hobbs, Andrea Marchiori y Luis Barraud. Hobbs, en tanto, seguirá siendo socio con el otro 50%.
Molinos de Río de la Plata ya comenzó el año pasado en su plan de expansión en vions de alta gama, para mercados externos. El primer paso lo dio en 2015 con la compra de Ruca Malén, por U$S8,8 millones.
“Que muchas marcas de renombre están a la venta no es secreto para nadie – confirmó una fuente cercana al grupo Pérez Companc – lo que está cambiando son los valores de venta; muchas acciones en el pasado no se concretaron porque los precios estaban por las nubes”, recalcó.
Según pudo conocer este medio, por su estrategia de posicionarse cada vez más en el segmento de alta gama, Molinos también compró la bodega de Familia Mayol (que actualmente está alquilada) para dar independencia a Cadus, con instalaciones aparte para su línea icónica.
El otro rumor que está dando vueltas estos días en la industria es que Grupo Peñaflor busca quedarse con Bodega del Fin del Mundo, propiedad del dueño de la Corporacion América, Eduardo Eurnekian y de la familia Viola, con la cual es socio 50% y 50%. Ya no les había ido bien a los dueños de Fin del Mundo con un restó que abrieron en Palermo Hollywood (Experiencia Fin del mundo) que por problemas económicos debieron cerrar a fines de 2014.
Eurnekian compró la mitad de la bodega ubicada en San Patricio del Chañar en 2012 y en 2013 también se quedó con la neuquina NQN.
Hoy ambas estarían a la venta y son los dueños del grupo Peñaflor los primeros interesados con echar raíces en Patagonia, principalmente a través de la compra de Fin del Mundo.

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