Entre 2013 y 2014 el bag in box tuvo un aumento del 442% en  ventas en el mercado local, alcanzando un total de 196.208 litros y analizando el período enero – mayo de 2015 ya se superó en un 3.662% a igual periodo de 2014 con un crecimiento en volumen por encima de los 248 mil litros de vino (ver cuadro), por lo que se afirma que este nuevo envase se posiciona fuertemente en el mercado argentino.

 

 

Despachos al Mercado Interno BIB – litros
  2013 2014 2015
Enero 3.918 905 68.904
Febrero 321 375 35.283
Marzo 5.479 681 40.769
Abril 4.071 639 67.720
Mayo 4.874 4.185 42.597
Junio 519 23.682  
Julio 6.993 11.331  
Agosto 6.213 14.641  
Septiembre 573 29.487  
Octubre 1.578 38.244  
Noviembre 837 44.322  
Diciembre 837 27.726  
total 36.213 196.218 255.273
Var. 2014/2013   442%  

 

El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y el Ministerio de Agricultura de la Nación vienen desarrollando un programa de difusión y posicionamiento de un nuevo sistema de fraccionamiento de vinos en un envase denominado ‘Bag in Box’ (BIB), de gran aceptación en otros países consumidores de vino y que viene mostrando un paulatino e importante crecimiento en el mercado argentino a partir de las acciones conjuntas del sector público y privado.

Este envase consiste en una caja de cartón que en su interior contiene una bolsa multicapa generalmente para un contenido de tres litros (hay también mayor volumen), con una válvula vertedora que una vez abierto mantiene las propiedades del vino por espacio de dos meses, lo que también puede facilitar la venta de vinos por copa en bares y restaurantes.

El proceso de fabricación de este envase es amigable con el medio ambiente y se logra una gran optimización en el espacio de almacenaje, además del ahorro que representan en costos de logística, ya que para transportar un millón de litros envasados en botellas se requieren casi 37 camiones, mientras que para el mismo volumen en bag in box alcanzan con seis fletes.
Otra de las ventajas es el menor impacto ambiental de este envase, que deja una menor Huella de Carbono, y ahorro en logística. En Europa y Estados Unidos está muy posicionado, donde tienen un alto nivel de consumo

Se distribuyen a consumidores en general, y a vinotecas, ya que tienen contacto directo con el consumidor y pueden hacer docencia. También se entregan en los restaurantes con la intención de incentivar el consumo de vino por copas y se promueve fuertemente la comunicación con los distribuidores.

 

En ese sentido, el INV suscribió un convenio de Proyecto de Responsabilidad Social Compartida con los Gobiernos de Mendoza y San Juan a través del cual un grupo de internos penitenciarios fabrican pequeñas barricas que se entregan manera gratuita a restaurantes y bares de todo el país para fomentar el consumo de vino por copas a través del BIB.
Existen 15 marcas de vinos de alta y media gama en bag in box

En ‘bag in box’ se fraccionan vinos de alta  y  media gama. En el mercado interno ya hay aproximadamente unas 15 bodegas que lo están utilizando.
Una de las más recientes en el mercado es Viña Las Perdices que esta semana lanzó Viña Las PerdicesBy the Glass, su nuevo formato Bag in Box, destinado a incentivar el consumo de vino por copa. By the Glass contiene 3 litros (equivalente a 4 botellas de 750 cc) de Las Perdices Malbec cosecha 2013. Un vino elaborado con uvas provenientes de viñedos de Agrelo, Luján de Cuyo, con un año de crianza en madera nueva de roble, 50% francés y 50% americano.

El precio sugerido de By the Glass Las Perdices Malbec 2013 es de $321 en vinoteca, equivalente al valor de 3 botellas de 750cc.

Para saber más:

El sistema de envasado bag in box surgió hace más de 50 años, se dice que fue en Estados Unidos y que más tarde fue desarrollado en Australia.

En 1965, el enólogo australiano Thomas Angove cambió radicalmente envasado del vino con la invención del barril de vino como una alternativa a la jarra de medio galón, botella de vidrio de 2,25 litros que era un receptáculo estándar para los vinos de mesa en aquel tiempo.

El barril de vino Angove consistió en un fina película de plástico que estaba dentro de un robusta caja de cartón y permitía servir el contenido sin exponer el vino restante al aire y el potencial deterioro.

Así nació el concepto del Bag in Box. El diseño de Angove tomó dos años para ser desarrollado y tuvo corta vida. El consumidor tenía que abrir la caja, sacar la bolsa, recortar una esquina para verter el vino y cerrarla con un clip. Sin embargo, se convirtió en una solución de almacenamiento. Durante los años siguientes se trabajó en mejorar el diseño.

En 1971, el comerciante de vinos David Wynn entró en escena. Reemplazó el material con el que estaba de la bolsa interior por un producto superior de Japón y adoptó una tecnología fiable para el bag-in-box que había sido patentada por la empresa estadounidense Scholle en la década de 1950 para los contenedores de ácido de la batería.

Los envases actuales son el resultado de muchos años de investigación y experimentación con laminados y dispositivos de válvula, pero el concepto fundamental fue el de Tom Angove: una bolsa flexible dentro de una caja rígida y así se obtuvo un embase que no permitía la entrada de aire protegiendo el vino.

 

 

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